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Wainraich: "Estoy a favor del lenguaje inclusivo y del feminismo"

Sebastián Wainraich presenta en Rosario su unipersonal 'Frágil'. En una charla con Versión Rosario habló de todo: tecnología, feminismo, lenguaje inclusivo, radio, teatro, fútbol y podcast.

Hace muchos años que Sebastián Wainraich es protagonista del mundo del espectáculo en Argentina. Televisión, cine, radio, lo tienen como figura permanente, y claro, el teatro no es la excepción. ‘Frágil’ es un unipersonal que estuvo en cartelera en Buenos Aires, y por primera vez sale de la capital del país hacia otras regiones. “Y elegí Rosario para arrancar” dice, y aclara que “todo lo que diga sobre el porqué, va a sonar demagógico”. Está bien, le comento, Sandro hacía lo mismo. Se sorprende. “¿Sandro hacía eso? Bueno, seguimos a Sandro. No está nada mal. Pero la verdad que siempre es una plaza muy espectacular, con el público encendido. Me gusta ir manejando hasta Rosario, me gusta la ciudad, fui un montón de veces, y lo disfruto mucho”. Tiene el radar en on, y no se le escapa nada. Sabe que viene a la ciudad más futbolera del mundo, justo el fin de semana que se juega el clásico más inconsciente del país. “De paso te digo que es probable que vaya el domingo, estoy tratando de ir a ver el partido. Quiero ir porque me gusta el fútbol, y nunca vi este clásico en vivo, sí por tele. Y me gusta ver cuán locos están”.

Ok, pero, ¿hace poco no criticaste como vive el hincha en el fútbol argentino?

“Más o menos. Tengo una contradicción ahí. A mí me encanta ser hincha, me encanta ir a la cancha. Pero digo que en nombre de la pasión, del sentimiento, de todas esas cosas, se han hecho cosas horribles en el fútbol y alrededor del fútbol. Y me parece que lo pagamos muy caro. Entonces a veces hay que tener cuidado con eso, nada más”. Bárbaro. Volviendo a la obra, Sebastián entiende que en este unipersonal, era un desafío profundizar en momentos dolorosos: “Es una comedia potente, intensa, profunda. Y de a ratos me meto en lugares más incómodos, duros, más dolorosos. Pero me meto un ratito, profundizo en el dolor, y de ahí salgo con la comedia. Era el desafío para esta obra. Dura una hora veinte, jamás digo la palabra Frágil, pero trato de que se vea esa fragilidad, saliendo de esos momentos de comedia, entrando a otro tipo de climas, volviendo a la comedia. Nunca me bajo del escenario, me voy transformando en otros personajes”.

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Hace mucho tiempo trabajas comunicando a través de diferentes medios, y no sos nativo digital. Los avances tecnológicos cambiaron muchas lógicas. ¿Cómo afecta eso a tus producciones?

Me gusta sumar toda la tecnología. La trato de incorporar ya sea para divertirme o comunicar en las redes sociales, también para promocionar las cosas que hago. Me parece que son herramientas que están buenísimas. Trabajo en radio, y me parece que es el medio, de los tradicionales, más inteligente para incorporar tecnología, o al que le queda más cómodo. Y respecto a lo teatral, usamos una pantalla que en ‘Frágil’ tiene un lugar bastante importante. No es que hago una obra interactiva, pero todo lo que es tecnología, a mí me gusta.

Si se te ocurre una buena idea, ¿no te tienta volcarla primero en redes sociales antes que en algún espectáculo que estés armando o en la radio?

La verdad que por ahora no hice eso. Tampoco tengo una estructura en la que me la paso grabando videos. Hay chicos que son buenísimos y veo como graban, como editan, que se dedican exclusivamente a eso. O gran parte de su tiempo lo dedican a eso. No es mi caso. Tengo laburos más tradicionales en ese sentido, aun dándole bola a las redes sociales.

No sólo la tecnología cambió las comunicaciones, sino también lo que, a mi parecer, son avances en cuanto a relaciones culturales. Por ejemplo, el feminismo, o la posibilidad de emplear un lenguaje inclusivo. ¿Cómo te llevás con eso?

Estoy a favor del lenguaje inclusivo. Tal vez no lo uso tanto porque tengo cuarenta y cinco años y crecí de otra manera y no me resulta natural, no lo tengo tan incorporado. Pero estoy a favor y me parece bien. Tal vez digo todos y todas, y no digo tanto todes. Pero insisto en que me parece bien, sobre todo cuando veo a la gente que no está a favor, como se enoja. No sé por qué les agarra tanta rabia por un tema semejante. Respecto al feminismo, obviamente, también a favor. Observando, en silencio, siendo respetuoso y tratando de entender los nuevos paradigmas.

La creación de personajes, ¿te obliga a ser un observador más directo de cómo se vive y se convive?

Sí, no sólo los personajes, mi trabajo. Escribo, hago radio, actúo, hago teatro. Y me parece que eso se nutre de un montón de cosas, de cómo te formás en la vida. Se nutre de como observás las cosas que suceden alrededor y de la propia vida. Uno tiene que ser una especie de esponja que va absorbiendo todo lo que sucede, y viendo cómo después lo trasforma en una cuestión artística.

¿La exposición te hace estar en menor contacto con la realidad?

Yo voy al supermercado. Ayer hice un asado y fui yo a la carnicería. No me siento un héroe por eso, sino un ser humano normal. Voy, vengo, todo el tiempo estoy en la calle. No tengo una vida paralela, hago las compras, camino por mi barrio. Trato de estar informado, aunque es difícil hoy informarse, paradójicamente, habiendo tantos medios. Pero a veces es difícil, uno tiene que sacar un promedio de las noticias, pero intento estar cercano a las cosas que suceden.

"Frágil" se presenta este sábado a las 21 h . Teatro La Comedia. Anticpadas en boletería del teatro.

¿Te sentís más seguro cuando trabajás con tus propios textos?

Eso es así. Bueno, en la película ‘No soy tu mami’ no eran textos míos, pero un poco hice el trabajo de incorporarlos. Pero después, sí me gusta laburar con mis guiones en las películas, en el teatro, o ahora en marzo que va a salir una serie. Eso no significa que vaya a trabajar todo solo, pero sí me gusta meter mano. Además soy de consultar, el proceso del guión es muy largo. Empieza en una idea, después se desarrolla, después se escribe, y pienso los personajes. Y cuando voy haciendo, lo reparto, quiero escuchar críticas, propuestas, cambios. Qué haría cada uno con lo que les pasé. No te podés encerrar. Por ejemplo, en la película y la serie, el director es fundamental en el guión, y toma muchas decisiones. Entonces lo consulto con él, por supuesto. También consulto con Dalia (Gutman, su pareja). Y mis compañeros de radio: Peto Menahem, Pablo Fábregas, y si conozco o encuentro alguna otra persona que considero autorizada, también.

Si tuvieras que elegir alguien del mundo que te guione, podés soñar, ¿a quién elegirías?

Uh…que difícil…bueno, el que escribió Mad Men. En realidad no la escribió una sola persona, fueron varias. Pero el que la ideó. Tarantino obviamente. Pero que difícil, siempre que me hacen una pregunta así, una hora después digo ‘como no dije tal’, me va a pasar, seguro.

¿Sos de las personas que está con el radar prendido para conocer nuevos talentos?

No sé si con el radar prendido, pero sí me gusta. Trato de ir al teatro, de leer gente nueva, todo el tiempo. Tal vez no estoy pendiente de cuanta edad tienen esas personas, si son jóvenes o más grandes. A mí me gusta consumir cultura, me gusta consumir arte, estoy ahí prendido siempre. Me alegra cuando alguien que no conocía hace muy bien su trabajo, lo disfruto mucho. Pero no estoy dedicado exclusivamente a los jóvenes.

Igual no me refería a jóvenes solamente, sino a personas que tal vez no sean conocidas masivamente…

Claro, me gusta ver obras de teatro alternativo, en el off. Y como decíamos antes, en las redes sociales conocés actores, cantantes. Está buenísimo, me gusta.

Si conjugás lo que hacés en teatro y lo que hacés en radio, tranquilamente puede ser un formato de Podcast. ¿Qué te parecen ese tipo de producciones?

Me encanta, escucho algunas y tengo pensado uno para más adelante.

¿Cómo es exponerse ante el público después de pasar la mayor parte del tiempo en un medio donde no se te ve directamente?

Nervios no son, pero sí una inquietud que tengo antes de salir al escenario. Ahora sabiendo que el sábado voy a actuar en Rosario, toda la semana tengo una linda intranquilidad. Es una mezcla de ansiedad, alegría, algo de nervios porque hace mucho que no hago la obra. Ahora me reúno con Flor Dagostino que es la directora, para ensayar, y estoy contento, me gusta, me alegra. No me asusta la exposición. Me gusta el desafío, ya me imagino subiendo al escenario, haciendo los monólogos, haciendo los personajes. Tengo ganas.

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