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Una cara difícil de lavar

No son pocos los sorprendidos por la estelar reaparición mediática del empresario Guillermo Whpei de los últimos días. El titular del Grupo Unión se mostró como el primero de los filántropos de cabotaje al proponer “poner el hombro para la reconstrucción del tejido social”, sumándose a la iniciativa de un impuesto a la grandes fortunas. La recorrida comenzó por medios de comunicación de la ciudad de Rosario, pero en las últimas jornadas se lo escuchó por infinidad de radios de llegada nacional. Juan Amorín y Víctor Hugo Morales fueron algunos de sus entrevistadores, los cuáles encontraron un interlocutor “solidario” en tiempos de avaricia empresarial.

Pero para un grupo relevante de trabajadores de prensa, la reacción ante estas declaraciones fueron más de bronca que de agradecimiento. No porque estén en contra del tributo a los más ricos del país, sino por acusar de cinismo al presidente de la Fundación para la Democracia Internacional. Es que Whpei dejó librada a su suerte a la casi centenaria LT3 en el año 2017, entregando la llave de la AM al ignoto César Giancrisostemi. La suerte de los empleados ya es conocida: gran parte de la plantilla dejó la emisora y el resto sobrevive con un atraso salarial de casi dos años. El novato comprador desapareció a los pocos meses y el abogado Daniel Machado tomó de hecho la conducción, el mismo que el año pasado presentó su precandidatura a intendente de Villa Gobernador Gálvez con... Guille Whpei.

La reacción de los trabajadores de la radio fue difundir un comunicado donde exhiben su malestar por la intención del empresario de “adquirir notoriedad” como un benefactor a la sociedad. En la misiva, hacen un racconto del plan para no dejar huella de salida y las condiciones de penuria en que quedó la 680. El guante también lo tomaron desde Buenos Aires, al recordar desde las cuentas de redes sociales gremiales los desaires del rosarino en la histórica Radio Rivadavia. Diversas cuentas de Twitter, de reconocidos periodistas que le dieron aire, fueron comentadas haciendo mención a las aventuras mediáticas del incipiente altruista.

Son muchas las preguntas que surgen a raíz de este resonante regreso del hombre que juntó a premios Nobel con el mensaje “Voy por la paz”. Algunos mencionan el texto de WhatsApp viral adjudicado a un sector de Juntos por el Cambio donde señalaban la fuerza que habría hecho el empresario para acomodar, a su gusto, algunos integrantes de comisiones de relevancia en el Concejo Municipal. Otros advirtieron la notable injerencia que habría tenido en las designación de las actuales autoridades de Radio Nacional Rosario, en tándem con el diputado nacional Marcos Cleri. Los memoriosos no omiten su fervorosa participación en la Fundación Pensar, donde su militancia era de color amarillo y no precisamente por la bandera pontificia.

Lo que nadie duda es que Guillermo Whpei está de regreso y con pretensiones de visibilidad más que anunciadas. Justamente él, que fue dueño de medios de comunicación que quedaron a la deriva. La pregunta es si su pasado será olvidado o enmendado: para muchos laburantes, esa cara es difícil de olvidar... y de lavar.

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