Sotto Voce | Hablando Bajo |

Un intendente con olor a humo

Cientos de miles de hectáreas quemadas y cientos de millones de pesos gastados, en un contexto de pandemia, es el resultado hasta fin de septiembre que dejó el ecocidio sobre las islas del Paraná. Tristemente es un punto y seguido de una masacre sobre la naturaleza que está lejos de extinguirse y que afecta a gran parte de la biodiversidad imperante en la región, menoscabando las defensas naturales de un ecosistema ya dañado. En ese clima denso, como el humo, el intendente de Victoria envió una misiva a la Cámara de Senadores de la Nación declarando el rechazo al proyecto de ley titulado “Reserva Nacional Humedales Delta del Paraná”, el cual había sido presentado previamente en el Congreso por el diputado Germán Martínez.

Si bien la nota que firmó Domingo Maiocco fue una resolución dictada por el Concejo Deliberante de Victoria, es llamativa la participación directa del intendente que hasta hace algunas semanas se mostraba preocupado por el fuego en el delta entrerriano. Con argumentos y declaraciones variopintas buscó siempre salir bien parado ante las consultas y cuestionamientos de los periodistas. Su posición se encuadró en la de víctima de una situación causada por la condiciones del clima y el mal manejo del dragado brindado por la Hidrovía. Pero con el paso del tiempo, y de las hectáreas arrasadas, la realidad mostró otra cara: por un lado la de negarse a proteger el humedal que cobija a su ciudad y por otro su apellido que quedó ratificado como explotador ganadero isleño según el Senasa.

Según el listado del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, la familia Maiocco cuenta con 533 cabezas de ganado autorizadas para la explotación en las islas. Aunque el titular del Ejecutivo victoriense declaró que “las vaquitas son ajenas”, según versiones, la realidad sería otra y tanto Carlos, Aldo y Raúl Maiocco como el propio Domingo tendrían la titularidad de las mismas. Pero el corolario del absurdo fue la medida adoptada por el mismo intendente el pasado 4 de septiembre, donde prohibió hasta el 15 de octubre la navegación sobre la jurisdicción que gobierna por la “Emergencia Ambiental”. La restricción se tomó los días que decenas de amantes del río, con sus embarcaciones a remo y a motor, colaboraron con los brigadistas y evitaron que las llamas alcancen las viviendas de los pobladores. Para algunos una paradoja, para otros mejor no mostrar la evidencia.

Maiocco quedó otra vez en la mira de los ambientalistas, la Multisectorial que los agrupa le endilga ser un facilitador del ecocidio. Elementos para sospechar tienen: su apellido en el listado del Senasa, su oposición a una posible ley de humedales y su pedido para que no sea declarada reserva el Delta no hicieron más que potenciar la desconfianza. Mientras esperan que el Poder Judicial se despabile del letargo, aseguran que las autoridades de Victoria son parte del problema. No son pocos los que sostienen que las palabras del dirigente elegido por Juntos por el Cambio tienen tanto humo como el que sobrevuela en Rosario.

Dejá tu comentario