Política | transición de gobierno | Miguel Lifschitz | Omar Perotti | Perotti | Lifschitz

Transición de gobierno: los cruces se trasladaron de cuentas públicas a seguridad

Esta vez los chispazos entre los equipos de Lifschitz y Perotti se mudaron del área de finanzas al de seguridad, con respecto a la continuación o no de los proyectos de estaciones policiales planteados por Pullaro.

El traspaso de gobierno entre Lifschitz y Perotti sigue sumando idas y vueltas en lo que parece será un largo camino de cara a la asunción de este último como gobernador de Santa Fe. Quizás esta experiencia de "dimes y diretes" entre un frente y el otro sirva para realizar la modificación de la Constitución santafesina, para cambiar el calendario electoral y que el mismo acorte la brecha entre elecciones y asunción del nuevo gobierno.

Algunos cruces parece que tienen la capacidad de encender un fuego como los que se generaron sobre los números rojos que le dejaría la gestión del Frente Progresista al gobierno de Perotti , que para aprovechar jerga al respecto, vendría a ser como "la pesada herencia" (no de nuevo me decía). Otros en cambio, son más bien unas chispitas, como el que se da ahora en materia de seguridad.

Pullaro se encuentra en plena tarea de reforma del sistema de comisarías para que "la policía se encargue de ser policía y no de tareas administrativas", por lo cual en Rosario donde se aplica mayormente esta idea, en noviembre esta previsto que se inaugure la primera estación policial en en la zona sudoeste. Hasta ahí todo perfecto, pero en las declaraciones del propio Ministro de Seguridad de Lifschitz y de miembros de su equipo pusieron en duda la continuidad de esta forma de trabajo ya que ""nadie del equipo de Perotti se acercó a hablar, con lo cual no tenemos ni idea si continúa o no".

Desde el otro lado, quien puso el grito en el cielo ante las palabras del oficialismo fue Roberto Mirabella, uno de los voceros más activos del equipo de transición del justicialismo quien indicó que expresamente se pidieron reuniones y datos de los ministerios, cosa que nunca se concretó porque "el gobierno de Lifschitz no quiso".

Al mismo tiempo desde el equipo del futuro gobernador, mantienen bajo llaves los datos de quienes serán los miembros del gabinete de Perotti, por lo cual, el peronismo tampoco define quien será la persona autorizada a escuchar las voces oficiales del progresismo.

En otras palabras, desde un lado quieren saber datos de gestión pero no piensan dar nombres de las mismas hasta que pasen las elecciones. Desde el otro parecen pedir los nombres de los titulares de las carteras para poder conversar sobre las continuidades de las políticas de estado que se vienen abordando hace 12 años.

No es el huevo o la gallina, pero pega el palo. ¿Falta mucho para diciembre?

Dejá tu comentario