Entretenimiento | Titanes en el Ring | Martín Karadagián | Paulina Karadagián

Paulina Karadagián: "Titanes en el Ring es una gran metáfora de la vida"

Titanes en el Ring, el otrora exitoso espectáculo de lucha creado por el mítico Martín Karadagián vuelve al ruedo de la mano de su hija Paulina. Este sábado 21 de Septiembre a las 21 es el gran estreno en La Rural de Buenos Aires y lo transmite TyC. Lejos de ser una remake, el concepto tendrá como protagonistas varias luchadoras mujeres, un representante del colectivo LGTB, y apenas algunos clásicos.

Misterio, pantomima, miedo, justicia, pelea, show, infancia, felicidad. Algunas de las palabras que aparecen en el momento de pensar lo que Titanes en el Ring significó para muchas generaciones de habitantes en Argentina, y parte de Latinoamérica. Fue un fenómeno inigualable y sostenido en el tiempo (de 1962 a 1988) con base en imaginación, fantasía y realidad. Hijo de un padre golpeador, analfabeto y vendedor callejero, Martín Karadagián, su creador, fue un luchador con una ilusión que se materializó en un espectáculo que llamó Titanes en el Ring. Creador de una legión inagotable de personajes que calaron hondo en el imaginario popular argentino, supo conquistar el corazón de grandes y chicos con una metáfora tan simple como discutible y ortodoxa: el bien y el mal. Falleció a comienzos de la década del noventa, antes de cumplir los 70 años. Y desde entonces el mito navegó en el aura que lo recuerda con nostalgia y asombro, según los años que cada persona acuse. Su hija Paulina Karadagián, es su heredera emocional. Desde siempre estuvo al frente de los intentos por reflotar la propuesta de Titanes, con algunas vueltas añoradas pero fallidas. Hoy la propuesta parece ser concreta y decidida. Paulina está del otro lado del teléfono, y se la nota feliz y comprometida.

paulinakaradagian.jpg


¿Por qué cree que las otras vueltas no tuvieron la repercusión necesaria?

“La primera -1997- fue más que nada una remake, en donde se mantuvo todo tal cual era antes. La segunda -2001- fueron demasiados cambios en poco tiempo. Pero por sobre todas las cosas siempre lo que faltó fue el apoyo grande de gente que hoy tenemos, que es el Centro Armenio”. Sorprende la respuesta, que no estaba en el radar ni de los periodistas ni de los fans. “Independientemente de que papá todos los años hacía shows en el colegio San Gregorio, que es donde está la sede del Centro Armenio, la relación nació recién el año pasado cuando fuimos con Sergio Ventrone (Billy Jim) que es mi socio, mi hermano de la vida y el director técnico de los Titanes hoy, a un acto de la legislatura porteña, donde ponían una baldosa en la Plaza Armenia, a unas cuadras del Centro. Entonces quisimos invitarlos, porque era algo muy importante para toda la comunidad armenia. Y el presidente del centro (Varty Manoukian) en una conversación muy informal nos pregunta si pensamos en volver. Le contamos nuestras ideas. Quedó todo ahí, sabía que nos faltaba un lugar para entrenar, y nos pregunta que sí quisiera hacer un show ahí en tres meses, sí estábamos listos. Y honestamente le dijimos que no, de ninguna manera. Y luego todo fluyó…nos ofreció el sub suelo del colegio para entrenar, y comenzamos a caminar todos juntos”, y agrega “hicimos un buen trabajo, todo lo otro se acarrea después. Y estamos muy felices. Cuando uno hace las cosas con amor, con el alma, y pones tu esencia, las cosas funcionan”.

¿Polémicas? Claro. El mundo del espectáculo no quiere perderse de polémicas. Y la vuelta de Titanes tiene una muy absurda de la cual los medios y las redes sociales se hicieron eco: “me plantearon que podía ser oportunista porque hay chicas. ¿Oportunista de qué? Si yo soy una mujer. ¿Cómo no va haber chicas? Sería ilógico”. ¿Surgió como algo natural? “Me crié entre hombres, y la lucha la veía para hombres. Tuve mis prejuicios, y decía que no. Pero tengo excelentes luchadoras, que quieren pelear con los hombres. Entrenan todos juntos, y las chicas quieren luchar en contra”. También la nueva troupe de Titanes incluye un luchador gay, representante del colectivo LGTB. Se llama Américo, y en su vestuario lleva los colores del Orgullo Gay. “Pero la gente se olvida de que en los sesenta también hubo un luchador gay, se llamaba Renato el hermoso”. Todos y todas tienen instagram y twitter. Y Paulina todo el tiempo habla de los Titanes como si fueran reales. Incluso de quienes debutan. Y cuando nombra a alguien, lo nombra como si ya existiera. Como si ya tuviéramos incorporado a nuestras vidas a Krystalia, Américo, Tanya Kots o Iuri M, al lado del Ancho Peucelle o el Pibe 10. Si bien habla con Billy, los guiones los piensa sola. “La gente se olvida que esto es un espectáculo deportivo. Se olvidan de la palabra espectáculo”, remata.

Titanes en el Ring. Volvimos por la Gloria

¿Cuándo tomaste conciencia de lo que era Titanes en el Ring, más allá de que Martín Karadagián era tu papá?

Es raro porque al criarme con eso era como parte de mi familia. Creo que durante los períodos en los que ya papá no estaba, y Titanes tampoco.

¿Y qué fue lo que más te atrajo de Titanes?

Yo era chica, y me gustaba igual que a cualquier chico. Lo vivía igual que cualquiera, nada más que yo sabía quiénes hacían los personajes, pero sabía que no lo tenía que contar.

¿En algún momento fue una carga llevar el apellido o convivir con la marca Titanes?

Es muy natural para mí. Yo voy de gira con Titanes desde los siete días de nacimiento. Viví a Titanes desde la panza de mi mamá. Yo pensaba que todas las familias se iban de gira los fines de semana. ‘Huy que bueno, me voy a San Juan, voy a poder ir a la casa donde nació Sarmiento’, eso pensaba yo. Y volvíamos a los mismos lugares que me gustaban cada vez que se repetían giras.

¿Por qué la decisión de incluir muchas mujeres y un representante del colectivo LBTB?

¿Y por qué no? Es eso viste, ¿Por qué no? Mujeres hay en todos lados, hacen todo las mujeres, porque no iban a estar en la lucha también. A nivel mundial están en la lucha. El año pasado una empresa muy grande de Estados Unidos hizo su primer evento pay per view con todas mujeres, que justamente se llamó ‘Evolution’. Y personajes gay en Titanes ya hubo, en el 60. Entonces no entiendo de repente todo el revuelo.

Mujeres también hubo, Gina, en 1967

Claro! Gina pudo hacer dos peleas, y papá recibió un llamado y la tuvo que sacar, era otra época. Yo como contestación a todo el revuelo que se armó el fin de semana, subí un video de mi papá, hablando de la Momia Rosa y las luchadoras mujeres, que creo resume todo.

Y si preguntás ¿porqué no?, puede ser por la ortodoxia del fan, que a esta altura tal vez no te importa.

A ver... tenemos fans que van de los 40 y pico para arriba. Y tienen su cuota vintage dentro de lo que es Titanes hoy (La Momia Blanca y Negra, y el Caballero Rojo). Después tenes a los chicos, que son los nuevos que captamos, que en la prueba que hicimos en la Sala Siranush, se engancharon a los cinco minutos de que salió el primer personaje, que justamente fue Américo. Entró bailando, con su música. Y los chicos no vienen sin idea, ya sea por los padres o porque vieron luchas extranjeras, saben a lo que van. Y nosotros también queremos llegar al adolescente y al adulto joven, entonces, los luchadores hoy son todos más terrenales. Hoy un payaso como era el de antes (se refiere a Pepino) no puede existir. Don Quijote y Sancho Panza hoy atrasa. No los podes poner, es así. Porque todo evoluciona. Tengo una máscara de El Androide, que me hicieron con el molde original. Mi idea es que en algún momento, justamente para esos fanáticos ortodoxos, hagamos algún espectáculo especial donde los Titanes nuevos tomen la personalidad de los personajes de los Titanes viejos, como un divertimento, pero única vez. Entonces ahí sí van a poder ver al Mercenario Joe, algún Mongol o lo que sea.

¿Por qué pensás que Las Momias o El Caballero Rojo pueden tener atracción con las nuevas generaciones?

El Caballero Rojo el vestuario, la música, no sé… es acertado siempre. La Momia yo no sé si va a ser aceptada, pero algo le tengo que dar al fan ortodoxo. Y los tres fueron emblemáticos de Titanes. Lucharon con papá, y han cerrados shows con papá.

Generalmente el Titanes original tenía una temática, que era la metáfora del bien y el mal. Tanto en luchadores como en árbitros. ¿Hoy estará presente?

En los árbitros no. Nosotros queremos que los árbitros sean neutrales. Para que no tomen el protagonismo que sí deben tener los luchadores. Eso no quita que en algún momento un luchador tome el puesto de referí, y pueda tener ese juego que tenían antes. Y en cuanto a los luchadores, sí, pero preferimos que cada uno tome el lugar que el público les dé. No queremos caer en el típico bueno y malo, porque nadie es permanentemente bueno, ni permanentemente malo. Además de ser luchadores, son personas que no interpretan un personaje. Ya nos pasó ahora, que Krystalia estaba en el grupo de las malas, y cuando vio que Roxy, la única de las chicas que estaban del lado bueno, tenía un protagonismo muy grande porque su personaje atrae, traicionó a su grupo y se pasó al otro. Pero eso no quita que mañana vuelva al otro bando, ni que pase lo mismo con Roxy, que se sienta traicionada y se alié con otra gente. Porque la vida es así.

Me estás haciendo acordar a algunas cosas…

Je… mi papá, sin que se dieran cuenta, era un gran observador de la actualidad. Y esto es lo mismo. Hasta con mis hijos lo veo, que hoy tienen un mejor amigo y mañana les hizo algo y es el peor del mundo. Y esas cosas pasan también entre los grandes, más allá de que tengamos más barreras para expresarlo. Pero pasa. ¿Y cómo no va a pasar en un deporte que tiene contacto? Podríamos decir que Titanes es una gran metáfora de la vida.

¿Cómo le contás a las generaciones nuevas quién fue Martín Karadagián?

Martín Karadagián fue un gran luchador, en todo aspecto de su vida. Y en el plano personal, un gran hombre y un gran padre.

Dejá tu comentario