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Miguel Rep: "Mi Eva es creíble"

El dibujante y humorista gráfico argentino presenta hoy en Rosario su libro "Evita, nacida para molestar" en el Teatro Sindicato Empleados de Comercio a las 18:30. Estará acompañado por Daniel Santoro. Antes, habló con Versión Rosario.

Miguel Rep sin duda es uno de los humoristas gráficos más reconocidos de Argentina. Hace mucho que vemos sus creaciones en Página 12, y desde hace un tiempo nos acostumbró a que cada año aparezca un nuevo libro. Ahora, se metió con Eva Perón. Y no se metió como suele hacerse, más bien, desacraliza su humanidad, la hace cotidiana y terrenal. En un momento confiesa que sobre todo, trató de meterse en su cuerpo, “sobre todo en su cuerpo”, reafirma. “Evita es un cuerpo que gozó, que se movió, que fue bello. Se impuso por su cuerpo, y murió por su cuerpo. Todo eso hace un libro, más que de la psiquis o la ideología, del cuerpo de Evita” y sin asegurarlo, cree que el libro servirá para que se debata desde otro punto de vista, “menos endiosada, que la bajemos, como si estuviéramos charlando con ella. Un trámite más cercano, no tan la santa Evita, la virgen. Y sobre todo, hacer una lectura de hoy, contemporánea. No anquilosada en cómo fue trabajada hasta ahora por el peronismo y el anti peronismo”. Ok Miguel, pero ¿hay algún personaje de la historia que te cuesta sacar del póster y humanizar? “Todo el que se me ocurre lo bajo del mausoleo y lo hago. Hasta ahora, me pasó con todos. Me pasó el mismo día que mataron a Lennon que lo dibujé, el 8 de diciembre de 1980. Imaginate que si con el cadáver fresco se me ocurre desmitificarlo, cómo no lo voy a hacer con personajes históricos”. Clarísimo, volvamos al hoy. Y nos convoca Eva Perón, de quien no recuerda cuantas veces descartó modelos de dibujo, sólo afirma que tiene hojas, y hojas y hojas llenas que no quiere ver todavía, y las quiere revisar cuando el libro haya terminado su recorrido, porque le da mucha vergüenza ver los dibujos como estaban, “aunque un día esos dibujos van a ser vistos cariñosamente por mí”.

Eva Peron-cama menstruacion-Rep

¿Fue una necesidad hacer este libro?

Hace dos o tres años que estoy pergeñándolo, a partir de un viaje que hice a Berlín, y que estuve hablando con la presidenta de la academia de las artes de Berlín, que quería hacer Santa Evita, el libro de Tomás Eloy Martínez, y quería que yo haga la animación de las partes delirantes, digamos. Entonces ahí me empezó a pica el evento de Evita en mi cabeza, que lo vengo mascullando hace décadas. Y cuando en el 2017 vi la obra de Copi en el –teatro- Cervantes, cuando salí me dije que tenía que hacer mi versión definitiva, humorística, tal como la contra, por medio de Copi, hizo esta Eva Perón. Eso, más la noticia de que este año eran los cien años del nacimiento, hizo que se agolpara a mitad del año pasado la necesidad de hacerlo. Y yo tengo a Editorial Planeta, que recibe mis propuestas, donde estoy sacando un libro por año, y ni bien lo propuse me dijeron que lo haga. Empecé a investigar cosas que no sabía de Eva, leer biografías que no había leído, ver todo lo posible. Hice una inmersión absoluta durante meses, en la vida y la muerte de Eva. Y después cuando tenía todo un preparadito, empezó la deconstrucción de todo lo aprendido. Asimilarlo todo a mi estilo, dibujarla a Eva después de haber estudiado su rostro, y embarcarme todo el verano, para entregarlo en Abril, y que el 7 de mayo (aniversario 100 de Eva) en las librerías.

¿Por qué se la dibujó poco a Eva?

No hay una explicación, es una cosa que más o menos descubrí yo investigando. Se la dibujó poco por varias razones: por mujer, por bella…yo creo que la dibujó más el realismo teatral y la literatura. Los dibujantes no se animaron. Bueno, los dibujantes en realidad, en general son cobardes. Somos cobardes. Y meterse con Eva era un equívoco que muy pocos se plantearon. Por ejemplo, sé que Menchi Sábat hizo un dibujo de Eva, pero no se le parece ni ahí, porque Menchi no solía hacer bien a las mujeres. Dibujar a mujeres bellas en el estilo grotesco es recontra difícil. Y Eva es muy difícil. Lo raro es que en vida de ella no haya sido dibujada. Y cuando fue dibujada, fue dibujada para endiosarla, y yo tampoco le doy bola a eso. A mí no me sirvió nada de mis antecesores como para construir mi propia Eva. Mi Eva puede tener parecidos o no, pero es mi Eva, y la trabajé yo, sudando foto por foto, estudiándola fisonómicamente. Así que no se si seré un antecedente para los que vengan, pero es mi Eva y creo que es creíble, porque se la banca durante 200 páginas.

¿Esta Eva será un disparador para ahora sí dibujar diferentes Eva?

Eva se apaga y se prende históricamente. Pienso que este año es muy propicio, porque se prendió. Pero yo podría haber hecho este libro hace dos años, y no pasaba nada con Eva. Es este año que se encendió. Pero por cuestiones de que Eva es una bandera nuevamente. Una bandera contra este gobierno anti evita. Entonces se da un año en donde ves que están conculcados los derechos cada vez más, y la amenaza es que si sigue este gobierno va a ser peor y peor, la bandera de Eva vuelve a ser donde hay una necesidad y un derecho. Entonces creo que el libro, en ese sentido, pego un momento justo. Si hubiera salido hace unos años, no hubiera tenido esta pegada, y yo mismo no hubiera tenido que militarlo tanto en mis viajes. Hubiera sido un libro como de historia, pero lo que veo es que estas dos ediciones en dos meses y medio, es que hay una necesidad de leer Eva, debatir Eva, de verla humorísticamente como para sea distinto. Es un tratamiento distinto el humor, a como ha sido trabajado hasta ahora, que trabajada trágicamente o historiográficamente con los distintos puntos de vista, a favor y en contra. Y luego santuariamente por el pueblo. Pero humorísticamente, nadie se animó. Ni siquiera en los teatros de revista, o en el humor político, ni en el cine, donde casi siempre se la tomó o con respeto o santidad. Es medio como el Che, que son personajes sagrados que no han sido trabajados humorísticamente.

Y fuiste por todo. Vos mostrás a Evita desnuda, cogiendo o en situación de aborto. ¿Fue un quiero re truco directo?

Pero no es para hacer a Evita sagrada o Evita prócer, bajándola al coger, o bajándola al baño o hablar del aborto. Es simplemente haberla puesto a nivel humano. A la Evita humana le pasan esas cosas. Pero no es para provocar el burgués, como si trabajara a Cristo, del que no tenemos referencias, y lo pones tipo Monty Python a hacer cosas mundanas. Cristo es como una especie de semidiós, como que te tienta más. Y encima varón. El tema acá es mujer, ¿no? Es humanizar a una mujer que fue humana, que tuvo muchas desventuras y muchas aventuras. Una vida excepcional. Y yo lo que hice, simplemente, fue hacer un trámite humano, humanista. Bajarla a los lugares corrientes, a los lugares del sufrimiento y el goce, a cuestiones que le pasan a todo el mundo. No fue un gran esfuerzo, ni tuve un afán de provocar a los peronistas ortodoxos, ni nada de eso. No busqué el escándalo. Tanto no lo busqué, que el libro por ahora no cometió ninguno. No tuvo ninguna reacción contraria. Yo ahora estoy viajando, y te diría que he visto centenares de personas en muchos lugares del país, y no tuve ningún gesto adverso.

De todos modos ¿en algún momento dudaste sobre dibujarla en tetas?

No, porque mi principal problema era que no me saliera ella. La cara. Y creo que al final, lo logré. Casi aborto el proyecto porque no me salía. Durante meses no me salía. Y yo no iba a hacer una Evita no creíble o una copia de la foto. Entonces cuando la encontré dije ‘bueno, ya tengo el libro, ahora lo hago’. Y si se me hubiesen ocurrido más situaciones que ameritaban hacerla más desnuda, lo hacía. De hecho deseché un par de dibujos porque la situación no me gustaba o el gag o el logro del dibujo. Pero situaciones de desnudo, dibujé creo que lo justo. Hay tres hacer el amor, un cadáver donde hay una situación de erecciones de militares y una de masturbación. Creo que con eso está bien, yo no hice un libro sobre la sexualidad de Eva. Eva tuvo sexo, fue deseada y deseante, entonces también hice dibujos del sexo. También piensa si tiene que abortar o no. También hecha a la mierda a los médicos que la quieren detener en su accionar como para revisarla mejor…le pasan un montón de cosas. Tiene muchas luces, y algunas sombras.

Más allá del bueno trato que está teniendo, ¿cuándo lo hacías temías a la repercusión que podía tener?

Lo que pasa es que yo comentaba. Me decía ‘che Miguel, estás desaparecido’ y explicaba que estaba internado haciendo un libro sobre Evita. Y lo que me respondían era, entre esas personas la presidenta de la academia de Berlín, ‘huy, no sabés el quilombo en el que te metes’. Era el comentario que tenía. Era como para poner en el libro en un acápite ‘huy no sabes en el quilombo que te metes’. Entonces el temor era de los demás, y yo decía que quilombo en el que me metía, era en dibujar la cara y que sea creíble. Pero no era por el tema. Creo que también la gente me advertía eso porque sospechaban de algún tipo de ortodoxia que no se bancara un tratamiento humorístico, cosa que no ocurrió. Y la otra sospecha era como lo iban a tomar las mujeres, porque mi Evita es una Evita feminista. Y hay mucha discusión acerca de ello. Hay mucha discusión en general en el movimiento feminista, porque son muchos bandos y algunas piensan que como Evita va a ser feminista, y hay otras que dicen que sí. Con las que me encuentro, avalan el tema de que es feminista.

Y cuando la hacías, ¿vos sabías para quien la hacías?, ¿pensabas quién iba a leerlo?

mmm…yo me olvidé, es difuso eso. Sospechás. Sospechás que lo van a leer quienes leyeron un libro que hice en el 2010, ‘200 años de peronismo’ que es sobre los doscientos años de la patria. Entonces pensé que era como una continuidad de esos lectores. Pero no sé, por ejemplo, no me imagino a mucho gorila leyéndolo. Me imagino que sí, que siempre tiene que ver con este lado. Y en este lado, también hay muchos matices. No me imagino que lo lean por curiosidad, como un gorila que fue a ver la ópera Evita o la película de Madonna, que tiene otras intenciones. O cuando fueron al teatro Cervantes a ver Eva Perón de Copi que tenían otras intenciones. Con Copi se ríen, porque la caricaturiza mal a Eva, y ellos quieren eso. Yo no creo que esos quieran ver una Eva como yo la trabajé, porque deben tener muchos prejuicios de que es un libro absolutamente a favor de Eva. Cuando en realidad también hay sombras. No es un proselitismo por Evita. Pero no sé…creo que pasa eso. Pero los libros se disparan para cualquier lado. Todavía no tengo el balance final, porque estoy en plena gira y vaya a saber con qué me encuentro todavía.

Miguel Rep-flayer

Lo primero que pensé cuando leí el título, es que lo de molestar se relaciona con la niñez. ¿Puedo un adulto ser molesto?

Yo me considero un molesto. Es una frase que yo vengo trabajando, la de ‘he venido a este mundo a molestar’. Un personaje mío en Página 12, que es un bebito, que siempre molestaba, hacía disrupciones desde su escaso lenguaje, y en el último cuadrito decía ‘he venido a este mundo a molestar’. Entonces eso fue recogido por Horacio Verbitsky, y lo usó como epígrafe de algún libro, y cada tanto dice ‘como dice mi amigo Miguel Rep, vine a este mundo a molestar’. Esa frase yo la vengo sintiendo y trabajando hace rato. Y a la hora de poner un subtítulo al libro, dude mucho, pero le terminé poniendo ‘Nacida para molestar’ porque pienso que sí, que vino a molestar. Desde ser bastarda y haberse reaccionado en el velatorio de su padre, siempre fue una muchacha rebelde, hasta con Perón, fue rebelde con los sindicalistas, fue rebelde con la oligarquía, así que vino a este mundo, definitivamente a molestar. Porque molestar es cuando no estas conforme con el statu quo. Y es verdad que ella es mucho más que molesta, en ese sentido, es más revolucionaria. Pero molestar, es un término que está más acorde con el humor.

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