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Medios aislados

Mientras muchos todavía digieren las nuevas restricciones decretadas por el gobernador, en los medios de comunicación rosarinos se viven momentos de tensión. Es que desde hace algunos días resuena la frase “las balas pasan cerca” entre la mayoría de los trabajadores de prensa de la ciudad, quienes observan el notable incremento de contagios entre los compañeros de las diferentes empresas.

Tanto Televisión Litoral como una gran cantidad de emisoras AM y FM tuvieron que recurrir al Ministerio de Salud provincial para informar de empleados con síntomas de coronavirus. En el caso del multimedios de Presidente Perón al 8100, más de una decena de empleados aislados genera honda preocupación en los directivos que deberán sostener la programación sin la presencia de los que están adelante del “vidrio” y de los que se necesitan detrás. El debate fue incesante en las últimas horas, sobre todo entre los trabajadores de los medios más grandes.

La resistencia patronal a extremar medidas terminaron siendo contraproducentes a la hora de maximizar sus recursos humanos, la viralización descontrolada por la falta de recaudos terminó llevando a cada uno de los posibles contagiados a sus casas y al personal jerárquico intentando armar un rompecabezas para salir al aire.

En el caso de las FM más pequeñas la situación no fue muy diferente, una de las más escuchadas tuvo que cerrar sus instalaciones por algunos días. Positivos confirmados derivaron en el aislamiento forzado y la desinfección necesaria para llevar tranquilidad a los que volvieron a sus tareas, y sí, parece que Todo Pasa. Aunque en algunas está pasando, no en vano las autoridades sanitarias aconsejaron que también clausuren sus estudios otras que van inspeccionando: esta radio no, esta Radio Sí.

Atenuadas quedaron las voces que militaban por romper las medidas de distanciamiento, al percibir la cercanía de casos y las complicaciones que surgen para salir al aire en los diferentes formatos. Parece que algunos fervientes defensores de las libertades no tuvieron reparos en exigirle al Estado inmediatez de respuesta ante la demora en los hisopados y el contestador del 0800. Según versiones, los mismos que hacen hincapié en la falta de insumos informáticos que padecen los docentes y alumnos de las escuelas públicas ahora le niegan recursos tecnológicos a los periodistas para transmitir desde sus hogares. Y sí, como en toda mala conexión, hasta para los reclamos hay delay.

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