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Más del 60% de los geriátricos santafesinos fueron inspeccionados en el marco de la pandemia

Las inspecciones se realizaron en todo el territorio provincial. Destacaron un alto cumplimiento de las medidas de bioseguridad. En Rosario hay alrededor de 150 residencias para adultos mayores.

La Provincia inspeccionó más del 60 por ciento de los geriátricos en el marco de la pandemia de coronavirus. El objetivo fue informar y constatar que se cumplan los protocolos de bioseguridad dispuestos por las autoridades sanitarias, y también para confirmar la declaración jurada que todos los establecimientos tienen que firmar.

Santa Fe cuenta con 245 que dependen Dirección General de Auditoría Médica del Ministerio de Salud, 20 que dependen de la Dirección Provincial de Adultos Mayores del Ministerio de Desarrollo Social, que son públicos y 50 privados habilitados como hogares. De esos hogares para adultos mayores, alrededor de 150 se ubican en Rosario.

"En todas las supervisiones hemos visto un alto acatamiento de las medidas, una alta preocupación por cumplir con todo el protocolo porque ello implica cuidarse a ellos mismos, tanto personal como personas mayores. La supervisión consiste en ir a la institución con el equipo de protección personal y chequear las distintas medidas que se estén cumpliendo", aseguró la directora provincial de Adultos Mayores, Lucia Billoud.

"Se han visitado las distintas ciudades, se comenzó priorizando las grandes ciudades donde hay mayor concentración de hogares, como Rosario que tiene alrededor de 150, Santa Fe y Rafaela, después el resto del interior, desde Totoras, Reconqusita, Román, Villa Guillermina, nos falta la zona de Venado Tuerto y Cañada, que se van a hacer entre esta semana y la semana que viene, después tenemos San Lorenzo, Carrizales, entre las ciudades que se han visitado", indicó Jorge Prietto, secretario adjunto de Salud.

"Lo primero que se hizo fue notificar a todos los establecimientos de las normas de bioseguridad y de la declaración jurada que tenían que firmar. De esos resultados, el 91% de los trabajadores de la salud estaban preparados, el 90% sabía cuáles eran las normas de bioseguridad y el casi el 88% sabía cómo actuar frente a la contingencia. Creo que eso es algo importante", añadió.

"A los establecimientos que fuimos a visitar los hemos clasificados en tres niveles: nivel A, B y C. El A es el completo, el que tiene zona de aislamiento, que puede llegar a sectorizar, que tiene recursos humanos suficientes como para atender un aislamiento dentro del establecimiento geriátrico llegado el momento que las camas de la internación estén saturadas en los efectores de salud. Los clase B cuentan con todo el recurso humano, todos los espacios, pero no podrían aislarse sectorialmente porque no tienen todas las comodidades para hacerlo. Y los C son aquellos en los que algunos no están habilitados para funcionar pero que siguen funcionando, los cuales estamos acompañando más cercanamente y haciendo un seguimiento. De esta clasificación, 10 establecimientos estarían en condiciones de alerta roja. Es decir, serían establecimientos que ante un evento habría que proceder a la evacuación", detalló Prietto.

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