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Mano Negra y Cargo 92, el barco que los transportó a este lado del mundo

El proyecto multiartístico partió de Europa a Latinoamérica como contrapropuesta a la celebración del quinto centenario del descubrimiento de América en 1992.

Cargo 92 fue un reto de cuatro compañías de arte: de danza (DCA -Diversité, Camaraderie, Agilité), dos compañías de teatro (la de Philippe Genty y Royal Deluxe), y música con Mano Negra, liderados por el carismático Manu Chao. Todos los equipos de las compañías se montaron en el Melquíades, un barco carguero que contaba con dos bodegas y 94 metros de largo por 15 de ancho, lo necesario para ser preparado para la ocasión. Partieron desde Nantes a hacía Latinoamérica para, de puerto en puerto, realizar un contra aniversario del descubrimiento de América, en su quinto centenario. Financiados por el gobierno francés, estas compañías fueron dando espectáculos gratuitos en plazas públicas en Venezuela, Colombia, República Dominicana, Cuba, Brasil, México, Uruguay y Argentina.

“Fue un proyecto muy ambicioso, que al final salió con mucho éxito”, recuerda Tom Dard, tecladista de Mano Negra. “Una experiencia increíble, tanto para nosotros cómo para a gente que podía ver espectáculos gratis. Fue inolvidable”, enfatiza.

Si bien hoy podemos ver o sentir ofertas similares, Cargo 92 fue una propuesta artística muy nueva para la época. “El teatro de calle de Royal Deluxe, era una composición tipo Mad Max; la coreografía de DCA era muy extraña; y el teatro de Genty, de muñecos gigantes, en formato teatro negro, era un viaje increíble”, describe Dard, uno de los músicos protagonistas del desplazamiento cultural.

En la cultura popular latina vinculada a la música, Cargo 92 con Mano Negra dejó una influencia destacadísima. En Argentina tocaron el 17 de julio desde ese año en el Estadio Obras Sanitarias y contribuyeron a popularizar un estilo que por entonces bandas como Los Fabulosos Cadillacs y Todos tus muertos ya practicaban, pero desde la irrupción de Mano Negra todo se potenció, arrastrados por la ola de fusión hardcore, punk y latina que consolidó una escena.

En sintonía con los artistas argentinos mencionados, Mano Negra se generó a finales de la década del 80 en Francia. Entre amabilidad y espíritu agresivo, el reggae y ska a la cabeza se fusionaban con el punk, la música africana, salsa o flamenco. “Mano Negra fue una influencia muy grande para la música pop/rock latina de los años noventa. Sin embargo, llegamos en 1992, no había internet, entonces no conocíamos tanto la música que se escuchaba en Argentina. No conocíamos a Todos Tus Muertos. Lo encontré a Fidel –Nadal- en Buenos Aires saliendo del hotel, después del famoso escándalo de la televisión”, cuenta Tom Dard. Al escándalo que se refiere es sobre la participación de la banda en La TV Ataca, programa que conducía un joven Mario Pergolini en la pantalla de Canal 9. En un momento de la entrevista, casi al comienzo, uno de los músicos se para vociferando en francés algunas palabras que quienes miraban la tv no entendían y la incertidumbre de Pergolini y el resto de los músicos de la banda. Ataca la cámara y la tira al piso. Comienza a romper parte de la escenografía, mientras todo se torna confuso y agresivo para la época. Al aire, en vivo. Fue de un impacto total. La pregunta del conductor había sido ¿Mano Negra que es? En referencia al género fusión que ofrecían. Quién armó el desbarajuste, precisamente fue Tom Dard. “No fue en contra de Pergolini ni de su programa, porque yo no los conocía. Fue una reacción frente a nuestra propia contradicción que teníamos en el interior del grupo. En cuanto a la promoción de la banda, sobre estar dentro del sistema o no. Si estar dentro de una mayor compañía o no. Elegir donde estar promocionando”, cuenta Dard y completa: “cuando fuimos al programa, sentí que nos habían puesto una trampa. No era lo que nos habían dicho. Estaba de espaldas contra el muro –se refiere a la escenografía- y lo único que tenía para hacer como salida, era esa reacción. Totalmente primal, casi animal. Eso fue”. Luego explica lo que pensó: “yo no puedo más participar de este tipo de máscara, de promoción”.

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“La verdad que el señor Pergolini comió bastante de todo eso, no lo conozco la verdad”, dice hoy. Y sigue recordando: “había en su forma de hablar algo irritante, desde mi punto de vista un poco agresivo. Recuerdo la pregunta –pone cara despectiva, hace como que manipula algo, y cambia la voz tratando de imitarlo- Y Mano Negra, ¿qué es?, eso fue la gota que rebalsó el vaso”. Resulta que gran parte de la comunidad rockera miraba el programa. Más aún si quienes estaban como invitados eran a novedad. Y esa noche estaba Mano Negra. Así fue como Fidel Nadal, fundador y una de las voces de Todos tus Muertos, luego del episodio fue al hotel donde se alojaba la banda. “La primera persona que apareció en el hotel fue el gran Fidel. Me dijo que le había encantado lo que había sucedido y que nos estaba buscando para ver si podíamos hacer algo juntos e invitarnos a un concierto de Todos tus Muertos y así empezó esta amistad. Lo mismo con Sergio Rotman de los Cadillacs. Esos fueron los dos grupos que encontramos en esa instancia. Entendí que nuestra energía podía dar fuerza a ellos. Y ellos a nosotros. En todo ese viaje del 92, la Mano Negra se alimentó de muchas influencias, no solo musicales, sino también en gráfica, filosofía, mental. Por eso el disco que vino luego, Casa Babylon (1994) fue tan fuerte”, relata hoy.

La televisión por cable y el éxito de distribución de revistas con contenido para la juventud, hicieron que la difusión de lo que estaba pasando no se centrara solo en Buenos Aires. En muchas localidades del resto del país el cimbronazo de estas fusiones surtió efecto. Mendoza y Santa Fe tuvieron exponentes en esta materia formando bandas con este espíritu representados en los mendocinos Karamelo Santo, Los Buenos Modales (Rosario) y Carmina Burana (Firmat).

Mauricio Stábile (Bajista, fundador de Carmina Burana y Los Buenos Modales): Mano Negra fue un quiebre determinante para todas las bandas de los 90 que más o menos coqueteábamos con lo latino y teníamos origen punk. En esos momentos en Argentina respecto al punk, lo que más llegaba era lo newyorkino con los Ramones e Inglaterra con los Sex Pistols. Un poco menos The Clash. Pero ellos fueron un poco más. Porque no solo había punk, sino que había hardcore, salsa, cumbia, reggae, todo eso junto muchas veces en una sola canción. Sobre todo, para los que tuvimos oportunidad de verlos en Obras en 1992, entendemos que sacudió toda la escena. Porque hasta ese momento Los Cadillacs tenían el toque latino, pero no era fácil encontrar vientos para lo que queríamos hacer algo latino con punk. Los vientos venían de la cumbia o del jazz. Y a partir de ese momento ver esa banda, totalmente anárquica y furiosa, con trompeta, trombón, saxo, y a su vez tocaban temas de los Dead Kennedys, era increíble. El vivo fue muy importante. Rompió la estructura típica de estrofa, estribillo, solo. Acá, con Mano Negra, no se sabía nada. Empezaba de una manera, terminaba de otra. Para bandas de Buenos Aires como Todos tus Muertos con Dale Aborigen (1994) o Cadillacs con Rey Azúcar (1995) creo que fue importante. Pero también para bandas de otras provincias, como los mendocinos Karamelo Santo o nosotros desde Firmat con Carmina Burana.

El prestigioso periodista Alfredo Rosso en la biografía autorizada de Los Fabulosos Cadillacs escrita por Esteban Cavanna dice: “Lo de Mano Negra me parece un fenómeno importante, pero vino a confirmar algo que acá ya había ocurrido. Respeto mucho que Manu –Chao, cantante principal de Mano Negra- sea un buen catalizador y haya contribuido a crear el panorama que vivimos ahora, pero no me parece que haya sido iniciático. Yo te avise!! (1987) es anterior a la visita de Mano Negra, y ahí estaba Yo no me sentaría en tu mesa, marcando una postura contestataria muy clara. Este movimiento tiene sucesivas capas y mucha gente se enganchó después de Mano Negra, lo cual es válido. Pero Los Cadillcas estaban haciendo eso antes, integrando diversos ritmos y culturas. (febrero 2003)

La coincidencia multicultural en algunas de estas bandas no se redujo solo a lo musical. Muchos de estos grupos atravesaron en los noventa una etapa ciertamente politizada. Si bien nunca fueron ajenos a compromisos políticos (el caso de Yo no me sentaría en tu mesa es explícito) la inclusión de temáticas como la de la canción Gallo Rojo (El León, 1992) y la imagen recurrente del Che Guevara inducen a una toma de posición más concreta. Al respecto, el periodista Carlos Polimeni declaró en el mismo libro: “Los Cadillacs son cinco o seis grupos diferentes a lo largo de la historia. Hay un período que es el politizado, el contestatario, que coincide con el de otros grupos latinoamericanos. Y esto tienen que ver con la primera visita de Mano Negra a Argentina. A partir de ese momento hay muchos grupos que descubren la música latinoamericana, el politizarse, cheguevarizarse, sacar banderas rojas y ser prozapatistas, haciendo una cosa que puede verse, también, como una especie de estereotipo del progresismo; no una cosa psicobolche de tipo de 50 años, sino el de una realidad cultural y artística del momento (93-95)”.

Una persona que desde los primeros años ochenta fue protagonista del under porteño formado y desarrollando bandas que siempre encontraban un rumbo en la oscuridad y el punk rock fue Horacio Gamexane Villafañe. Fue fundador de Todos Tus Muertos y en esta de mixtura aguerrida, politizada y latinoamericana de Los Cadillacs, tuvo una fugaz pero significativa participación en la banda. La relación más fluida con Gamexane surgió a partir de que lo invitaron a tocar en la presentación de El León. En el 2002 declaró –también está incluido en el libro de Cavanna- respecto a su continuidad como miembro estable de la banda, que luego de haber sido convocado para ensayar y tocar en vivo le pareció que había llegado el momento de plantear si su lugar iba a seguir siendo como músico estable o no, porque también tenía sus propios temas. “Me dijeron que no y ese fue mi paso por el grupo, que duró más o menos cinco o seis meses. Creo haberles aportado otro toque punk, porque se empezó a tocar Guns of Brixton (The Clash) se comenzaba a escuchar Mano Negra y en los shows de España tocamos Mala Vida, que sacamos con Aníbal (Rigozzi, guitarra y actual manager) en el pasacassette de un auto”.

Finalmente, Mano Negra (quienes se llamaron así citando a un imaginario grupo de guerrilleros de América Latina de un comic del dibujante Dominique Rousseau), se separó en 1995, en plena ebullición de su propuesta que caló hondo en todo el continente americano y ayudó a potenciar lo que se conoció como rock latino, incluso alterlatino.

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