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La transformación de Refinería: el origen obrero de un barrio premium

El tradicional barrio rosarino sufrió profundos cambios en su paisaje urbano en los últimos años. Quienes hoy lo habitan aceptan esta nueva realidad y están contentos con el progreso, sin olvidar lo que alguna vez fueron sus calles.

La ciudad es un sistema en constante movimiento, por lo que Rosario no tiene hoy las mismas características que en el pasado, ni será en el futuro lo que es en la actualidad. Entre calles, plazoletas y pasajes que se transforman a lo largo del tiempo, se encuentra un barrio que en los últimos años sufrió una brusca transformación: el de Refinería. Originado como enclave obrero, hoy alberga un sinnúmero de emprendimientos inmobiliarios de categoría que modificaron la estética de la zona para siempre. Pero esconde un pasado muy interesante.

"El barrio surge en 1889 cuando se instala la Refinería de Azúcar Argentina, un proyecto de Ernesto Torquinst. Hay que rescatar que la zona no surge de la nada, ya que había algunas formaciones previas como aserraderos o rancherías. Sin embargo, no constituyó un barrio hasta 1895 aproximadamente", explicó a Versión Rosario el arquitecto, antropólogo y museólogo rosarino, Gustavo Fernetti.

Con sus límites clásicos con el río Paraná al este, la calle Junín al sur, la avenida Avellaneda al oeste y la avenida Carballo al norte, Refinería no siempre fue parte de la ciudad, ya que en sus orígenes a fines del siglo XIX surgió como "desconectado del paisaje urbano central". Habitada principalmente por trabajadores de las industrias instaladas en la zona, su nombre varió a través de los años como "el barrio obrero", "el barrio de los trabajadores" o "el barrio de La Refinería", en alusión a la mencionada industria azucarera.

"Los barrios obreros eran medio ambiguos: por un lado eran deseables para la ciudad, porque albergaban la industria, había trabajadores y absorbían mano de obra, sobre todo extranjera. Pero por otro lado, eran vistos como peligrosos: la visión era que vivía gente hacinada, extranjera y eran centros de conflictos políticos y huelgas. Era otro tipo de realidad a la que se vivía en el centro de Rosario", explicó Fernetti sobre la mirada que la "aristocracia rosarina" de entonces tenía sobre el barrio.

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Bolsas estibadas en los galpones de acopio de la Refinería Argentina en 1915.
Bolsas estibadas en los galpones de acopio de la Refinería Argentina en 1915.

La Refinería, una historia de transformación constante

El barrio sufrió cambios a lo largo de las décadas y uno de los principales fue la propia expansión de La Refinería, industria que fue creciendo en forma exponencial hasta su cierre, entre 1929 y 1930. A partir de ese momento, el barrio quedó vacío de trabajo y transitó una época donde no existió manera de reactivarlo. Es más, se intentó con la instalación de fábricas de alcohol, iniciativa que no dio resultados.

Tiempo después la zona empezó a reflotar con el personal de los talleres ferroviarios y la instalación de La Maltería, que es la última gran transformación antes del nuevo milenio. "La población del barrio creció mucho sobre todo a partir de la década de 1940, cuando aparece la vecinal", explicó el antropólogo.

El funcionamiento del ferrocarril amerita un párrafo aparte, ya que La Refinería es vecina de lo que hasta hoy se conoce popularmente como "el barrio Inglés", con sus inconfundibles casas detrás del Parque Scalabrini Ortíz. En realidad ese sector jamás perteneció a Refinería, más allá del imaginario colectivo, y se lo conoce oficialmente como barrio Talleres.

Las casas que allí se erigen, formaron parte de un emprendimiento inmobiliario de los accionistas del Ferrocarril Central Argentino (FCCA), Morrison Building y Batten Cottages, nombres con el que se conoció a ese conjunto de viviendas. "Por un lado buscaban tener personal de emergencia inmediato en los talleres y por otro alquilarles las casas. Hacían un doble negocio", señaló Fernetti.

De las mencionadas viviendas, una parte estaba destinada a los obreros y el resto al personal administrativo, pero no las habitaban los jerarcas. "Ningún jerarca vivía allí, los gerentes del Ferrocarril se iban a vivir a Fisherton. Todos los que alquilaban eran empleados y estaban al servicio de los talleres".

Décadas después, Refinería vuelve a sufrir las debacles cuando se abandonan las fábricas, la algodonera cierra en la década del 70 y principalmente cuando se produce el cierre de las cervecerías Schlau y Quilmes. Posteriormente, se cerraron los talleres ferroviarios en la década del 90. "Una década después, en los 2000, se integra otro tipo de servicios: se tiran los paredones", en ese momento comenzó la transformación que continúa hasta el presente, el barrio recobró actividad.

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Familias de clase obrera caminan por el túnel Celedonio Escalada en 1903.
Familias de clase obrera caminan por el túnel Celedonio Escalada en 1903.

El barrio que se transforma gracias al aporte privado

La realidad de Refinería cambió luego de la instalación en 2004 del shopping Alto Rosario. Desde ahí, el barrio inició un proceso de transformación urbanística que se mantiene hasta el presente.

"Refinería tiene condiciones que la convirtieron en una extensión del centro. Las obras que se hicieron en los últimos años permitieron una conexión desde el barrio hacia el centro y el norte de la ciudad de una manera muy interesante", aseguró Gervasio Solari, subsecretario de Planeamiento de la Municipalidad, en contacto con este medio. "Ya lo veo como parte del centro", agregó.

En ese sentido, indicó que las obras privadas que se desarrollaron en la costanera ayudaron mucho a favorecer la comunicación del resto de la ciudad con la zona. A su vez, el funcionario reconoció que debido a la pandemia y al cambio de gestión pocas semanas antes, no pudieron aún desarrollar planes específicos para este sector.

"Sobre Refinería no tenemos por ahora en carpeta una situación puntual de transformarlo o darle a la zona unas características determinadas", indicó y añadió: "vemos que el shopping y el corredor de la calle Vélez Sarsfield, otorgan condiciones interesantes para que siga creciendo y desarrollándose".

De este modo, destacó que es importante aprovechar el desarrollo privado y poner en valor cuestiones características del barrio y su identidad. "Como gestión habría que aprovechar el movimiento que tiene el barrio para poner en valor todo el área", aseguró Solari.

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Construcción de uno de los complejos de torres que transformará la zona.
Construcción de uno de los complejos de torres que transformará la zona.

Por último, señaló que desde la Secretaría tienen la tarea de asegurar que esta misma situación de crecimiento se replique en otras zonas de la ciudad, como por ejemplo la zona sur. "Se busca que la ciudad no crezca solo en un área en particular, sino que el mismo desarrollo se pueda dar en otras zonas".

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