Actualidad | Club Italiano Rosario

La lucha para que la sede del Club Italiano de Rosario no pierda su categoría de Patrimonio Histórico

Fue intervenido por la Inspección General de Personas Jurídicas al encontrar irregularidades en la documentación de la sociedad. Un sector de la comunidad italiana cree que su abandono se debe a la intención de cierto sector del Club para quitarle la declaración de Patrimonio Histórico y poder construir en el lugar.

Las puertas de la sede del Club Italiano de Rosario (Buenos Aires 1252) están cerradas. “Tiene un cartel que dice que es por refacciones pero es mentira, fue intervenido por Inspección de Personas Jurídicas”, dice Franco Tirelli, presidente los COMITES de la Circunscripción Consular de Rosario, órganos representativos de la colectividad creados por el gobierno italiano.

Según el relato de Tirelli, la Comisión Directiva realizó hace un tiempo una solicitud de subsistencia ante la Inspección General de Personas Jurídicas de la provincia. Esta última requirió la documentación correspondiente pero las autoridades del Club no pudieron presentarla por no contar con ella. Les pidieron los “certificados de socios, balance, libro de actas, estatutos y libros contables y no tenían nada”, asegura.

Para el presidente de los COMITES, el Club “viene mal administrativa y económicamente desde hace años” y suma problemas edilicios. Ante esta situación cuenta que propuso hace unos años que un grupo de trabajo conformado por asociaciones italianas pudieran ingresar como socios y ocupar parte de las oficinas dentro del edificio. Así podían ayudar a refaccionar las instalaciones. “No nos dejaron entrar ni hacernos socios”, afirma.

El edificio de la sede fue declarado Patrimonio Histórico por el Concejo Municipal por lo que no puede demolerse, sin embargo, para Tirelli, el abandono tiene que ver con una estrategia para deshacerse del inmueble.

La estructura “tiene un vitró antiquísimo y muy valioso y eso imposibilita que se puedan hacer edificios en el lugar” pero “tanto Pedro Nefonte como Eduardo Italiano, los dos presidentes anteriores, quisieron sacar la ordenanza de Patrimonio Histórico para poder construir. Hasta hicieron una Asamblea con los socios para que autorizaran a hacer un edificio ahí pero la perdieron”, indica el dirigente.

Además agrega que “lo que pasó es que dejaron que se arruinara todo el edificio porque si se viene abajo, la ordenanza de Patrimonio Histórico desaparece”.

Por otra parte, reitera que no sabe qué ocurrió con los fondos todos estos años. “En Alberdi está el campo de deportes y hay una pileta climatizada. Eso está privatizado, se paga un alquiler y ¿adónde va ese alquiler? Si no tienen libro de socios, ni libros contables ¿cómo registran toda la plata que se cobra? ¿cómo registran el pago de los socios si no tienen libro de socios? Hay todo un descalabro económico”, argumenta Tirelli.

Hasta el miércoles 18, el Club Italiano está realizando una campaña para sumar la mayor cantidad de socios posibles para convocar a una Asamblea cuando Inspección de Personas Jurídicas lo ordene. Allí se decidirá la conformación de una nueva Comisión Directiva. Tirelli enfatiza que quieren que el Club vuelva a ser “como hace 20 años atrás. Queremos recuperarlo para que toda la gente pueda usarlo”.

Dejá tu comentario