Entretenimiento | Indios | Joaquín Vitola

Joaquín Vitola: "Besos en la Espalda" nos agarra en un gran momento

Indios, la banda rosarina que hace unos años está radicada en Buenos Aires, tiene disco nuevo. Se llama 'Besos en la Espalda' y este viernes lo presentan en La Sala de las Artes (Suipacha y Güemes). No van a estar solos. Juan Ingaramo, buen exponente de la escena musical actual, también presenta nuevo material. Y abre la noche Barco, como banda invitada. Hermosa jornada para disfrutar o descubrir algo de lo que está pasando. Charlamos con Joaquín Vitola, cantante de Indios.

Hace muchos años Joaquín trabajaba como operador en una radio local. Y mientras tanto, formaba parte de algunas bandas, y con sus amigos empezaban a darle forma a Indios. Pero ya sabían lo que querían. El objetivo, era dedicarse tiempo completo a la música. Luego de recorrer todos los escenarios posibles en Rosario, decidieron instalarse en Buenos Aires. Ya tenían cierto nombre en nichos. Adrián Dárgelos, cantante de Babasónicos, los había recomendado en una de las tantas encuestas anuales que sacan los medios gráficos. Los había escuchado, porque el mismísimo Joaquín le dio en mano un cd grabado con demos. El resto, es historia reciente. Uno disco, luego otro, giras por Argentina, protagonismo en festivales, shows en Latinoamérica, gran presente en México y muchas cosas más. No paran, pero sabían que iba a ser de esa forma, porque lo buscaron a full. Desde entonces, si bien vienen seguido, esporádicamente recalan en la ciudad con un plan de prensa.

A comienzos de esta semana, Joaquín dedicó todo un día paseando por la ciudad, en muchos medios gráficos, radios o televisivos. Podía ir a tomar un café con él por la tardecita, pero elegí llamarlo para no volverlo loco. Pensé que iba a estar cansado, pero no. Soy un prejuicioso. Joaquín entiende perfectamente que esto es parte de su trabajo, pero también, tiene clarísimo que es un privilegiado. “Hay personas que se tienen que tomar un tren dos horas para ir a trabajar, trabajan, y de nuevo un tres dos horas de vuelta. Es un privilegio el trabajo nuestro. Un re privilegio. Realmente me siento un privilegiado, que puede andar de medio en medio, que me den unos mates y charlar un poco. No lo veo pesado. Es charlar sobre lo que me gusta, y conecto con otras personas”. Así comienza, entonces, feliz la entrevista al final del día.

fotos Indios flyer.jpg

¿Tenían planes cuando se fueron o era el sueño de la aventura?

Al principio era sólo tocar, pero con una convicción de estar lo más involucrado posible en la música. Y eso creció un montón. De todos modos, te digo la verdad, ni me acuerdo que pensaba cuando nos fuimos. Probablemente en nada, o sí, que era lo que teníamos ganas de que pase: estar 100% dedicado a la música.

¿Y cuánto aprendieron en todo este tiempo?

Seguramente un montón. Soy alguien que naturaliza muy rápido las cosas, entonces me cuesta a veces saber cuánto es, que pasó. Pero si recuerdo que en la primera época, cuando grabamos los primeros temas con Diego Longinotti (técnico de sonido y productor de Rosario) que no tenía idea de lo que decía. Esa ley que hay de que el bombo va con el bajo, ese tipo de cosas, esos recursos, no sabíamos. Nosotros tocábamos y listo. Después vas aprendiendo los tecnicismos. Y un montón de cosas, desde lo musical, hasta también la ética que uno tiene. Llevarla bien, con sinceridad, cuidando las formas para dejar una buena energía por donde pasas.

Siempre se te notó seguro de lo que querías. No como alguien que planifica, sino como alguien que disfruta de lo que hace paso a paso. ¿Coincidís?

Por ejemplo, me cuesta proyectar. No soy calculador, si te referís a eso, sí. Siempre fui consciente de ir a hacer, de que me gusta estar ahí, involucrado en la música, con una banda de amigos. Y es lo más lindo que hay.

En cuanto al escenario, sos un caminador. Seducís caminando las tablas. ¿Te dejas llevar o es programado?

Un poco las dos cosas. Pero soy consciente de eso. Siempre estuve ligado a la expresión corporal, siempre quise actuar. El juego del cuerpo. No me alcanza solo con tocar un instrumento. Me refugio mucho más en movimientos que en la cosa estática y estar atrás de un instrumento. Mi refugio tiene mucho más que ver con la libertad y con reírme. El absurdo todo el tiempo, no ser una cosa solemne, sino jugar todo el tiempo. Y la banda está en esa.

¿Por qué cuando cambiaron de baterista, llamaron a otro rosarino?

Ja! Fue súper orgánico, muy real, sin tanto conflicto. Cuando se fue Mauri (Cedaro), empezó a tocar Manuel Caiza, que era casi como sesionista. Y cuando Manu no podía, estaba Fede (Pellegrini) que estaba viviendo en Buenos Aires. Y era alguien que conocíamos, habíamos conocido Septiembre –banda de la que fue batero- y nos gustaba lo que hacían. Él también tocaba con El Río, otro proyecto con parte de los músicos de Septiembre. Y estaba en esa Fede, y los rosarinos en Buenos Aires nos encontramos bastante, no sé qué pasa, por olfato. Así que fue muy real, y en un momento Manu dijo que quería dejar de tocar la bata, que quería dedicarse a lo suyo, y estaba Fede. Y así nos pasa todo el tiempo, va sucediendo, estamos bastante alineados con el deseo y con estar en no forzar las cosas. Se dan.

La tapa de ‘Besos en la espalada me remitió a la de ‘Locura’, de Virus. Y también hay algo de esa época en la música. ¿Cuánto de cultura pop de los años ochenta tiene el disco?

No sabría decirte, porque la verdad que la búsqueda no estuvo por ahí. Entre muchas cosas que van pasando, ahora estamos influenciados por Usted Señálemelo. Pero ¿qué pasó?, que tal vez Usted Señálemelo en algún momento te puede llegar a hacer acordar al audio de Los Redondos. O de Soda. Entonces es como si se vuelve a reinterpretar. Vuelven las cosas, con dos generaciones de delay. O no es que vuelven, sino que los mismo pedales se reinterpretan, se re descubren. Entonces siento que pasa eso. También están entrado los noventa. Me gusta que me lo digan, porque me ayuda a entender. Pero la realidad es que no nos pusimos a escuchar discos o bandas de los ochenta cuando estábamos componiendo el disco. Sino que realmente nos flasheó Usted Señálemelo o el último disco de Artic Monkeys, que parece uno de los años cincuenta. Es como una gomera, a veces va para atrás, pero se está impulsando hacia adelante.

Me parece fantástico que se sientan influenciados por alguien contemporáneo a ustedes. Pero tal vez lo relaciono así porque soy un viejo choto. Además el disco tiene un tema que se llama ‘Tardes de melancolía’, como una frase de ‘Lunes por la madrugada’!

Eso ni lo habíamos pensado! Tenés razón! pero ni siquiera nos dimos cuenta. En cambio la tapa del disco, cuando la vimos, dijimos ¡guau, es parecida a la de Virus! Pero no la fuimos a buscar, se dio así. De hecho es un frame del video de la canción ‘Perdiendo la cabeza’. Es una mirada hacia atrás de los modernos –así llamamos nosotros a esos personajes- que van contra los oficinistas. Pero queríamos que sea un diseño, que no sea una foto. Y que tenga colores. Entonces fue eso. Y dijimos, ok, juguemos a eso. Es un guiño, en algún punto.

Me gusta esa inconsciencia que mantienen. Hace mucho, cuando todavía estaban en Rosario, tenían un tema que se llama ‘Amor de primavera’. Recuerdo que les consulté si era por la canción de Tanguito, y me dijeron que no sabían que había otra canción que se llamaba igual.

Ja…sí, en una época me decían no sé qué de Jarvis Coker –cantante de Pulp-. O mismo Dárgelos. Y son gente de la que por ahí no fui fan, o no les estudié los movimientos. Jarvis Coker ni sabía quién era y me lo estaban nombrando. Tenía dieciséis o dieciocho años y no tenía idea, real. Y ahora que tengo un bigote, con la cara irlandesa, estoy medio Beatle, jaja.

¿En qué momento los encuentra el disco como banda?

En uno bastante bueno. Porque ya hemos girado bastante, y hemos tocado bastante los temas. Y esta bueno porque se van aglomerando al resto del repertorio. Mientras más los tocamos, más crossfade se arma entre las canciones. Los temas de ‘Asfalto’ –disco anterior- lo reinterpretamos. Hacemos arreglos nuevos, algunos cambios. Sobre todo cambia la energía, porque tienen la del último disco. En un gran momento, porque ya encajó de una manera. Lo nuevo impregnó de su energía al resto. El viernes creo que va a ser un tremendo show.

Dejá tu comentario