Política | María Fernanda Gigliani | Concejo Municipal | Comisión de Planeamiento

Gigliani: "Utilizar la pandemia para lograr alguna ventaja electoral me parece canallesco"

La concejala aseguró que se rompió el pacto implícito que existió a comienzos de la cuarentena para apoyar las medidas adoptadas por el Gobierno nacional, provincial y municipal. Insistió en emplear la excepcionalidad para pensar la ciudad que viene.

Después de casi una decena de años María Fernanda Gigliani se mantiene, a fuerza de ideas y proyectos, presente y “sin padrinos” en el Concejo Municipal. Si bien la actual referente del Partido Iniciativa Popular comenzó su carrera política de la mano del ex intendente Héctor Cavallero, al poco tiempo adquirió el vuelo propio necesario para construir su espacio en el complejo camino de la independencia partidaria. Quizás por eso en la última campaña electoral se propuso representar a los rosarinos “sin colgarse de nadie”, pero aportando a la interna de Frente Juntos. Como presidenta de la Comisión de Planeamiento del Palacio Vasallo señaló, en diversas oportunidades, los intentos de malacostumbrados inversores a tergiversar las normas que mayormente se compensan y no se cumplen sobre el código urbano de la ciudad. En contacto con Versión Rosario, Gigliani afirmó que la pandemia nos obliga a igualar las oportunidades de los vecinos independientemente de dónde vivan: “hay que saldar la histórica con los barrios de la ciudad”.

-¿Qué balance hacés del trabajo del Concejo en tiempos de pandemia?

-Hubo dos etapas. La primera donde fue el Concejo Municipal el primero a nivel nacional de sesionar de forma virtual, hubo consenso unánime en ese momento de adaptarnos también a las exigencias que se les planteaba a parte de la población. Después entiendo también que hubo una primera etapa donde un amplio sector político entendía que, en el marco de una pandemia, había que poner todos los esfuerzos desde todos los lugares para poder acondicionar nuestro sistema de salud y para poder contener la situación. En ese marco, hubo un pacto implícito donde todos nos sometimos a los Ejecutivos y esto pasó a nivel nacional, provincial y local. Creo que fue la actitud correcta, que es la actitud que debería tener todo el arco político en un contexto de excepcionalidad como en el que estamos.

-¿Se rompió ese pacto?

-Sí, yo creo que ahora estamos en otra etapa donde ese pacto implícito se rompió y algunos están intentando ya adentrarse en lo que puede ser el año electoral próximo, e intentando utilizar la pandemia para lograr alguna pequeña ventaja aunque sea de bajo vuelo de tipo político electoral. Esto me parece bastante canallesco, utilizar las muertes y la enfermedad. O lo peor, subestimar el contexto de gravedad que se está viviendo y motivar a que la población se reúna en marchas masivas en el Monumento, no respetar los cuidados, utilizar la necesidad que están atravesando amplios sectores de la población para lograr alguna ventaja electoral me parece canallesco. Y creo que es lo que está pasando.

...utilizar la necesidad que están atravesando amplios sectores de la población para lograr alguna ventaja electoral me parece canallesco

-¿Se puede salir de esta coyuntura de emergencia a la hora de proyectar ordenanzas en el Concejo?

-También hay dos etapas en términos legislativos. Una la que atiende la coyuntura y desde que arrancó la pandemia siempre las sesiones tienen un contenido relacionado a la emergencia que se está viviendo. Pero también nos parece que es un tiempo que en general no se tiene para poder pensar modificaciones. Por ejemplo, se estuvo revisando desde el Ejecutivo parte de una normativa, que ya tiene 10 años, que es el viejo código urbano que tenemos en la ciudad. También la situación de algunos corredores en particular. Tenemos ahora dos mensajes que han ingresado al Concejo, uno que es parte de lo que la pandemia hizo reflexionar y tiene que ver con las dimensiones de los balcones en Rosario, poder pensar espacios más generosos para la gente que los habita y es una enseñanza que nos ha dejado este momento. También lo de la altura de las plantas bajas, que es otro mensaje que vino de la intendencia. Creo que la pandemia nos tiene que aportar una nueva mirada con respecto de cuál es la ciudad que se tiene que venir.

-¿Por ejemplo?

-Por ejemplo el transporte, más allá de la crisis que ya tenía, la pandemia agravó la situación y generó que muchísimos rosarinos utilicen las bicis públicas o que se compren las suyas para poder trasladarse. Son cambios que ya van a quedar instalados en la ciudad de Rosario y nos van a obligar a pensar un nuevo modelo y sistema de transporte, creo que el que teníamos pensado y concebido desde la realidad prepandemia no lo vamos a poder aplicar. Y así como hablamos del transporte, un montón de cuestiones de la ciudad van a tener que pensarse con una perspectiva a partir de las enseñanzas que nos deja la pandemia. Otra de ellas es saldar la histórica con los barrios de la ciudad y el acceso al agua potable, si estamos hablando que uno de los cuidados básicos de prevención de la población es el lavado de manos. Bueno para eso hace falta como mínimo acceso al agua potable y todavía, en amplios sectores de la población, es un derecho que no está garantizado.

...un montón de cuestiones de la ciudad van a tener que pensarse con una perspectiva a partir de las enseñanzas que nos deja la pandemia. Otra de ellas es saldar la histórica con los barrios de la ciudad y el acceso al agua potable.

-¿Es diferente la intendencia de Pablo Javkin a la hora de buscar consensos con respecto a las gestiones anteriores?

-Siento una apertura mucho mayor al diálogo y a escuchar lo que desde la oposición se tiene para decir, cosa que no nos ocurría en las anteriores gestiones donde directamente a los opositores se nos anulaba y no se tenía en cuenta nada de lo que dijésemos. Sí, lo noto en la gestión de Pablo Javkin desde el inicio. Nosotros somos opositores, de hecho acompañamos la candidatura de Roberto Sukerman a la intendencia. Igualmente creo que la actitud que asumimos nosotros como gran parte de la oposición de acompañar la conducción del Ejecutivo, en el marco de pandemia, creemos que es la correcta. La sociedad demanda responsabilidad política, más en un marco de pandemia, y que no se utilizando la muerte o la situación grave que están atravesando sectores económicos de la población para intentar sacar una ventaja. Es una realidad que el intendente no pudo desplegar el proyecto de ciudad con el cual ganó y también le pasó a los demás Ejecutivos, tanto a nivel provincial como nacional. Nos toca atravesar esta pandemia y luego cada uno empezará a cumplir o no sus promesas de campaña.

Dejá tu comentario