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Futbolista rosarino contó cómo es entrenar en el país más golpeado por la pandemia

Franco Escobar integra el plantel del Atlanta United, de Estados Unidos. En esta entrevista repasa los primeros días de la vuelta a las prácticas, los hisopados regulares y los estrictos cuidados.

La pandemia hizo que el fútbol parara la pelota en todo el planeta. Estados Unidos fue el primer país del continente en volver a la actividad y los equipos que integran la Mayor League Soccer (MLS) comenzaron con los entrenamientos en junio. El rosarino Franco Escobar, quien inició su carrera en Newell’s, lleva su tercer año vistiendo la camiseta del Atlanta United y relató a Versión Rosario la experiencia de volver a las prácticas con las recomendaciones dispuestas por las autoridades sanitarias de ese país. El joven de 25 años resaltó la celosa tarea de los hisopados y describió cómo fueron los primeros días de cancha donde tenían que permanecer con un grupo, entrenar y dejarle el turno al equipo de trabajo siguiente.

-¿Cómo fueron los primeros días con el entrenamiento bajo protocolos sanitarios?

-Había muchas ganas de volver a entrenar porque en casa ya estábamos cansados de hacer siempre lo mismo en zoom. Fue lindo reencontrarse en persona con los compañeros en el club. Primero arrancamos entrenando en grupos de 5 o 6 jugadores en diferentes horarios y ahí la cabeza nos cambió porque era retomar la actividad de siempre. Así estuvimos las primeras dos semanas. Luego en Orlando (ciudad que acobijó a todos los equipos de la MLS) los controles fueron muy buenos porque nos brindaron toda la seguridad para jugar. Era rara la situación, porque, o seguíamos esperando a que la pandemia termine o retomábamos de la manera que lo hicimos. Además, nos teníamos que ir a otro hotel del complejo a hacernos los test, era todo extraño porque era como hacer una pretemporada pero con el barbijo puesto todo el tiempo. Pese a que al equipo no le fue bien, fue una experiencia buena y nos sirvió para aprender mucho cómo cuidarnos.

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-¿Llevas la cuenta de la cantidad de hisopados que te hicieron desde que retomaron los trabajos?

-La verdad es que no, pero hasta el momento nos hacen el hisopado día por medio. Al principio el club te realizaba un análisis de sangre cada diez días. También el hisopado era todo un tema, por ahí te tocaba uno que te sacaba la muestra despacio, pero había momentos que no. Era bastante feo, pero todo dependía de quién te tomaba la muestra.

-Sobre tus primeros entrenamientos con protocolos, ¿qué podés contar?

-Nos cambiábamos al lado de las canchas donde entrenábamos, pero afuera de los vestuarios, en unas carpas que habían preparado, pero siempre muy separados y con las precauciones. Así estuvimos las primeras dos semanas hasta que se confirmó que nadie esta contagiado. El club nos preparó todo, o sea que si alguno se contagiaba era porque no había hecho la cuarentena debida en su casa. El club terminó siendo el lugar más seguro en el que uno podía estar.

-¿Tuvieron casos confirmados de coronavirus en el plantel?

-Si, tuvimos dos infectados, y fue cuando volvimos a los entrenamientos grupales, en el que ya compartíamos vestuarios. A raíz de esto dejamos de entrenar por dos días y cuando regresamos lo hicimos de manera individual, como al inicio. Los chicos que eran positivos quedaron aislados y cuando se recuperaron retornaron al grupo, después viajamos a Orlando y ya no tuvimos casos. Sí hubo dos equipos, Dallas y Nashville, que fueron eliminados de la competencia por la liga ante la cantidad de casos positivos.

-¿Qué es lo que te queda de esta nueva normalidad que les toca vivir en Estados Unidos?

-Trato de ver lo positivo. Esta experiencia te hace dar cuenta de las verdaderas cosas simples que vas perdiendo. Al único lugar que podía salir era al club, para ir a entrenar. Estar en el club con los compañeros, ir a kinesiología, estar en el vestuario cuando se podía, hacer los entrenamientos eran cosas que disfrutaba mucho. En estos tiempos creo que uno aprendió más a valorar esas pequeñas cosas. Lo mismo hubiese ocurrido si estaba en Rosario, el ir a saludar a amigos, o tomar mates con aquellas personas que uno quiere, o visitar a los viejos. Luego, un día te encontrás con el virus y nada de esto lo podés hacer. Por eso, dependemos de cuánto nos cuidemos nosotros. Si uno sale de entrenar y en vez de ir a tu casa, por ahí fuiste a otro lado y luego salta que estás contagiado y que contagiaste sin querer a otras personas. Hay que ser responsables.

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