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El perfil del abusador: padre, cadete y fanático de Central

A Pablo Nicolás Barreto (24 años) lo condenaron a 20 años de prisión efectiva por una serie de ataques sexuales a mujeres y robos en locales comerciales de la ciudad. En las redes sociales se mostraba como un muchacho alegre y muy apegado a su familia.

Los jueces Héctor Núñez Cartelle, María Chiabrera, Pablo Lanzón resolvieron homologar el procedimiento abreviado presentado por la Fiscalía y aceptado por la defensa, condenando a Pablo Barreto a la pena de 20 años de prisión efectiva.

Las pruebas presentadas por la Fiscalía en su contra habían sido contundentes para su imputación en el pasado mes e julio: el resultado de la rueda de reconocimiento, la vestimenta y la moto usada en los ataques, los muñecos robados y las filmaciones tomadas por las cámaras de seguridad.

Barreto trabajaba como cadete de una pizzería de Zeballos al 2000. También hacía changas como cocinero para incrementar sus ingresos mensuales. Abandonó la secundaria en primer año para trabajar. Tiene dos hermanos. Uno cayó detenido con él ante el parecido físico. Fue liberado al comprobarse su inocencia. Su otra hermana estuvo presente en la audiencia imputativa. Lloró al escuchar los delitos en su contra.

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En su perfil de Facebook, Barreto muestra su paternidad con orgullo. Fue padre en 2016 producto de una relación amoroso con Ana, su ex pareja. "Mi sueño es que seas feliz siempre hijo!!!", escribió en una de sus publicaciones junto a la criatura.

Su fanatismo por Central aparece en muchos de sus posteos. Las fotos con la camiseta y en la cancha se repiten en su cuenta. En esas imágenes se ven dos rasgos distintos de su apariencia física: su tatuaje en la espalda y la cicatriz en su rostros, clave para su reconocimiento. Algunas de las víctimas lo identificaron por esa marca.

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