Sotto Voce | Hablando Bajo

El llamado a votar porque sí

Y en ese mismo bar, donde los parroquianos hablan entre vermouth y papas fritas, como siempre le cuento, si uno sabe poner el ojo en la mesa adecuada, siempre se lleva un good show

- Vamos todos juntos por el cambio!
- ¿Pero que le pasa compañero?
- Nada de compañero, nuestro mismo presidente nos dio la claridad que necesitábamos, así que ahora agarrate que vamos todos a votar
- ¿Y que, no pensaban ir?
- No me chicanee que no tengo nada que responderte, lo voy a votar a Mauricio y listo.

En el manual de convivencia y respeto con los amigos de antaño, esta dupla de amigos, sabe que en ese momento seguir la charla debe terminar. En las servilletas de los viejos bodegones se escribe esta especie de pacto entre caballeros que saben que algunas conversaciones es mejor dejarlas pasar cuando alguno de los comensales empieza a levantar el tono entusiasta y alguien tiene algo que objetar... sin embargo, cuando se empiezan a peinar las canas, algunas reglas empiezan a dejar de importar.

-Discúlpeme compa... mi amigo, pero para mi no hay novedad en su voto, lo único que me gustaría es que vote con convicción por una idea, y no ese sinsabor de "voto a tal y listo", ¿no le gustaría argumentarme los motivos?
- Nada de argumentos, no es necesario dar explicaciones, es mi autoridad, mi confianza, y mi credibilidad, esas que mis relaciones valoran para acompañarme en mi decisión
- Pero que le pasa, parece un folleto de campaña sin ideas
- Nada de eso, es la palabra de nuestro presidente
- Discúlpeme, pero no creo que el presidente llame a votar sin razonamientos, de hecho siempre hay planteos sobre "volver al pasado", "defender la república" y otras peroratas.
- Eso ya fue, ahora no hay nada que explicar, te digo que son las palabras del presi, mirá:

La sorpresa primero vino por el componente digital de mi amigo, a quien tengo más de papeles que de redes. La segunda es reconocer que estábamos ante la cuenta oficial del presidente y no una de todas esas que tratan de llevar ruido con algún nombre falso, y la tercera... es el mensaje, una vez más "la política es el arte de lo posible".

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