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Diego Frenkel: El hombre y su guitarra

Es uno de los mayores exponentes de la música pop de Argentina. Si asisten a un concierto suyo, seguro que se sorprenderán de conocer todas las canciones, ya que sostiene un repertorio increíble. Esta noche se presenta en Casa Brava.

Diego Frenkel, el músico, artista y compositor, se presenta hoy jueves en formato solista. Y aprovechamos para consultarle de todo: pasado, futuro, industria, disco nuevo, y por supuesto, que tiene para ofrecer esta noche. La cita es en Casa Brava (Pichincha 120) a las 21. Con entrada libre y gratuita. ¡Vayan temprano!

¿Qué show presentas hoy?

Voy con mi show acústico-semi tecnológico. Porque soy yo, con mi loopera y mi guitarra. Lo llamé a este show ‘La permanente gira del hombre y su guitarra’. Porque es algo que vengo haciendo desde hace por lo menos un par de décadas, constantemente, sin dejar los otros proyectos. Lo que pasa es que ahora se consagra como show, o como performance, a partir de que saqué el libro ‘A través de las canciones’. Entonces de alguna manera las canciones van entramando un relato que tiene que ver con el libro, donde cada capítulo es una canción. Son como postas en un camino supuestamente lineal de la vida. Y elijo lo temas que más me gustan, los que más representan algo importante, o como suenan, o los que más me interesan para hacer acústicos. Recorriendo toda mi trayectoria.

¿Así trabajas en tu casa?

No siempre, es un proyecto para el vivo. Lo que pasa es que tiene muchos años y se va modificando. Ahora tomó este color, a partir de la salida del libro.

¿Cómo te llevas con las nuevas formas de consumo y distribución de la música?

Uf…pucha. Yo tengo spotify, así que desde el punto de vista de la persona que escucha música, lo uso, obviamente. Desde el punto de vista de la difusión, creo que es una herramienta positiva. Ahora, la realidad, es que desde lo puramente económico no es nada más que una nueva trampa del mercado. Es un producto del neoliberalismo cibernético que tiene cierta libertad, pero la industria y la producción discográfica gracias a eso, esta destruida. Porque las personas solo tienen que pensar que pagando 300 pesos por mes pueden escuchar todos los discos del mundo cuando un disco real, debería valer en el mercado unos 600 o 700 pesos. Entonces, en cuanto a la producción estamos en una fase donde ha sido destruía una forma de mercado y lamentablemente también es monopólico. Lo que llega a los artistas es la nada misma. Quizás sea genial a la hora de comprar discos de los años 50 o 60, cuyos autores ya no están en la tierra y además son obras públicas. Pero la realidad es que las novedades deberían valer bastante más. Pero es contradictorio, porque para la difusión y la escucha, es genial, a pesar de que todavía no está en súper calidad, pero está en mejor calidad de lo que es la radio, por ejemplo.

Personas como vos que vivieron todas las tecnologías, ¿tienen una ventaja en este nuevo mundo de la industria?, porque los artistas nuevos no conciben otra manera de producir y de consumir música, más allá de que saquen temas de a simples, como en el pasado.

Bueno, ahora se saca de a simples, justamente. Es el tiempo en el que estamos, pero yo creo que en algún momento va a tener que modificarse. A partir de que las diferentes distribuidoras de música empiecen a producir también. Y que tengan subsidiarias de producción. El problema está en la imposibilidad de ganar plata con la obra y en la producción de esa obra, porque solamente se gana tocando en vivo. Tras que la música tiene muy poco subsidio –como tuvo en un buen momento el cine nacional- y no alcanza, estas sometido a hacerlo de una manera hogareña, que hoy también es una ventaja, porque está claro que se pueden hacer de buena calidad. Pero bueno…aparenta una ventaja. Es divertido poder acceder a toda la música del mundo, yo lo hago, y es buena la capacidad de acceder a la información. Pero en la aparente libertad, en definitiva, los que ganan son las empresas que ponen dinero en sus listas.

En los noventa pasó de todo en Argentina. Los grandes clásicos editaron discos bisagra. Las nuevas generaciones se instalaron para perpetuarse (sónicos, punks, heavy metal, pre indie, reggae, pop) ¿Por qué pensas que fue una fuente de ebullición tan grande?

Como decía Spinetta, ‘aunque me fuercen yo nunca voy a decir, que todo tiempo por pasado fue mejor’ Y así pienso. Yo no creo que haya sido mejor ningún momento más que otro. En un contexto social se puede evaluar que fue mejor o peor. Pero desde el contexto creativo a veces lo que pasa es que va variando, no tanto por décadas, sino por períodos más pequeños, o más largos. Los noventa son largos, y empezaron en Argentina con la primera parte del menemismo que sobre una bola que a partir del uno a uno, globalizó un poco al país en el sentido de hacerla entrar en conexión con el mundo. Por otra parte, estuvo el advenimiento de los cd’s, entonces había mucha información circulando porque se editaban cosas de todas las épocas y era un formato llevable y se vendió mucho. Y en lo artístico se generó cierta liberación en los principios de los noventa. Una especie de concepto mundial de mixtura. Además de que el rock tiene unos momentos fuertes con bandas como Nirvana, también se abre un montón de música hacia otras partes del planeta. Por ejemplo, se empieza a escuchar mucha música de la India, de África. Las músicas urbanas como el hip hop, empiezan a tener una fuerza tremenda. Y hay un momento de florecimiento y libertad, que incluso cita algo de la estética de los 70, la psicodelia por ejemplo, que no duró mucho, pero fue un momento de mucha liberación después de años más oscuros. Todo eso generó ese campo creativo, mas desprejuiciado, menos esquemático, más diverso. Después, bueno, se empieza a poner más oscuro todo, pero más allá de eso, no sé a veces porque se gesta un momento de mucha fuerza. Y en Argentina fue así, un momento que surgió mucha, mucha música. Y a partir del siglo XXI, cambió todo. Si miras los primeros diez años del nuevo siglo, y digo ¿cuántas cosas musicales me quedan? No sé si tantas. Han sido tiempos duros, de mucho cambio social, donde se ponen por delante cosas de primera necesidad. Y es jodido cuando hay momentos de hambre o guerra, donde la ultra derecha gobierna, es difícil que aparezca algo creativo fuerte. Se esquematiza tanto el mundo, internet empieza a dominar la escena. Pero percibo cierto renacimiento de conciencia y valores.

¿Lo decís por artistas nuevos que bajan línea? ¿Escuchaste la última canción de Wos?

Claro!, sí. Y me parece importante que estos pibes, más jóvenes, traigan un discurso renovador para las generaciones jóvenes. Me encanta que aparezcan, porque da fuerza. También hay muchas bandas Indies, que están buenísimas, que traen cosas nuevas: Usted Señálemelo, Mi amigo Invencible, y me encanta Peces raros, una banda de La Plata.

¿Qué pensas de quienes reniegan de la música masiva de hoy, por ejemplo, el Trap?

El trap tiene muchas fases. Se popularizó mucho, pero no es nada más que una corriente nueva y potente del hip hop, del rap, que tiene desde lo más comercial y boludo, absolutamente de fórmula y maltratado musicalmente, hasta cosas re power. Bueno, Wos me encanta, y él podría decir que hace trap. A nivel Latinoamérica no conozco tanto, pero estoy seguro que hay otros tan potentes como él. Y en Estados Unidos hay un montón de bandas Migos, Childish Gambino, Kendrick Lamar, a mí me encanta esa música. Escucho bastante eso.

¿Estás trabajando en un disco nuevo?

Terminando el mastering, estoy en el final de un disco nuevo que va a salir muy pronto. Es absolutamente electrónico. Tiene casi dos guitarras en todo el disco, lo hice todo en mi casa, y lo terminé en un estudio. Es un cambio de lenguaje en mí. Así que pronto lo van a estar escuchando.

Contame más ¿Qué referencias de la electrónica tomaste?

Empecé a investigar por mis propios medios. No tomo referencias si hago algo. Lo que hago es ir escuchado cosas que después te van influyendo…en ese planeta, pero cree mi propio lenguaje. No sé, lo artistas de rap que te nombré son influencia. Juana Molina, por decirte cosas que me pegan. Tom Yorke, algo de Depeche Mode, algo de la electrónica vieja como Kraftwerk, mi amigo Diego Vainer, que hace música electrónica acá. Son cosas que me gustan del mundo de la electrónica, que tienen que ver. La música africana también, que tiene cosas nuevas alucinantes, son étnicas, pero trabajado de un modo muy especial. Hay mucho afro, y hay música bailable también en el disco. Daft Punk también podría ser una influencia. Chemical Brothers. Te digo las cosas que me gustan de ese planeta.

¿Lo hiciste todo solo?

Sí, hasta que en un momento comencé a trabajar con un productor amigo, e ingeniero, que es Francisco Demichelis. Y lo terminamos con Mariano Bilinkis mezclando en estudio.

¿Cómo ves a Diego Frenkel en el futuro?

Ojalá pudiera saberlo. Pero no me importa saberlo en realidad.

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