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Cyber Monday y ciberdelito: alertan que las estafas por compras por Internet aumentaron un 350%

Llegan los días de ofertas y aumentan las consultas y ventas, pero también el riesgo de caer en un sinnúmero de trampas por parte de ciberdelincuentes al acecho. Los especialistas advierten por los mensajes con promociones dudosas.

La pandemia cambió la rutina diaria de los argentinos, quienes incrementaron de manera considerable las horas y actividades que realizan a través Internet. A la par de este fenómeno, y según afirman los especialistas, los ciberdelitos se dispararon exponencialmente en el país. Al respecto, los organismos oficiales señalan que los delitos digitales aumentaron en torno al 500% desde el comienzo de la pandemia y que las estafas por compras a través de la web se convirtieron en una amenaza recurrente para los usuarios.

En base al último relevamiento realizado por la consultora Kantar TNS, uno de cada 10 argentinos compró por Internet por primera vez desde que comenzó la pandemia. A su vez, desde la Cámara Argentina del Comercio Electrónico (CACE) señalan que 2 de cada 10 órdenes corresponden a nuevos clientes.

En vísperas de un nuevo Cyber Monday, donde miles de personas salen a buscar productos en oferta, Daniel Monastersky, abogado especialista en delitos informáticos y director de Identidad Robada, aseguró en contacto con Versión Rosario que en su estudio "las consultas por estafas por compras a través de Internet crecieron un 350% desde el inicio de la cuarentena".

En tiempos de ofertas y compras por la red, los usuarios están más permeables a recibir mensajes o promociones y a la vez están más vulnerables, por lo que los ciberdelincuentes aprovechan la oportunidad para engañar fácilmente a sus víctimas. "Los delincuentes informáticos están aprovechando este contexto para lograr sus objetivos. Para ello crean aplicaciones maliciosas, webs y campañas falsas vía mail, mensajes de texto y WhatsApp", advirtió el experto.

Asimismo, según demuestran las estadísticas y como suele pasar con otro tipo de estafas, el segmento más afectado son los adultos mayores. De todas formas, en los demás grupos etarios la posibilidad de ser engañados también es muy alta, a diferencia de lo que ocurre con otras modalidades menos virtuales, como el viejo conocido "cuento del tío", donde los grupos de mayor edad suelen ser el blanco perfecto por parte de los delincuentes.

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Las denuncias por estafas por compras por Internet aumentaron un 350% desde el inicio de la pandemia.
Las denuncias por estafas por compras por Internet aumentaron un 350% desde el inicio de la pandemia.

El ciberdelito: un mundo que trasciende al robo de dinero

Los ciberdelincuentes muchas veces tienen por objetivo obtener dinero de sus víctimas, lo cual pueden lograr robando sus datos bancarios o de tarjetas de crédito, o a través de extorsiones; por ejemplo, amenazando con divulgar material íntimo que los propios usuarios suelen enviar engañados a sus victimarios. Aunque esto no siempre es así: el acoso sexual, el hostigamiento o la difamación de una persona, sin ánimos de sustraer dinero, puede estar también entre los objetivos de los atacantes. Los niños tampoco están a salvo y suelen convertirse en víctimas de acoso.

Según relató el experto, los delitos más denunciados en la Argentina son la suplantación de identidad -con el fin de robar información y cometer otros fraudes-, el grooming -acoso sexual a un niño a través de medios digitales por parte de un adulto-, el hostigamiento digital, la explotación sexual infantil -puede ser por medio de pornografía-, acceso ilegítimo a través de plataformas de videoconferencia y difusión de contenido íntimo sin consentimiento por “venganza” o mera difamación. Este último acto acuñó un nombre en los últimos años y se lo conoce como “pornovenganza”.

En cuanto a los instrumentos con los que hoy cuenta la Justicia argentina para hacer frente a este tipo de delitos, puede mencionarse la Ley de Delitos Informáticos que existe desde 2008 y reformó al Código Penal, tipificando algunas modalidades y conductas vinculadas con los delitos cometidos por Internet. Luego, en 2013, se aprobó la ley que tipifica el Grooming, que es el abuso y explotación sexual infantil en línea.

Por último, consultado por el rol que juegan los gigantes de Internet, como las empresas que operan las principales redes sociales, el abogado señaló que “desde hace unos años se viene hablando de la necesidad de contar con mayor colaboración público-privada en estas cuestiones”. “Como no siempre tienen obligación -las empresas digitales- de informar determinados hechos, por ser una contravención y por no configurar un delito, ese vínculo que se genera brinda mayores posibilidades de contar con los datos que se requieren para poder avanzar en una investigación”, agregó.

Rosario no es ajena a los ciberataques

El abogado rosarino y también especialista en seguridad informática, Federico Tjor, afirmó que los delitos cibernéticos no tienen barreras geográficas, por lo que afectan en igual medida a Rosario como al resto de las localidades del país.

Además, señaló que en muchos casos el blanco pueden ser los organismos gubernamentales, tal como sucedió a principios de año en Rosario con la aplicación que informa el recorrido y tiempo de espera de las distintas líneas de colectivos, “Cuándo llega?”. El ataque en este caso fue el de “Rasonware”, o en español “secuestro de información o datos” y fue perpetrado por parte de un grupo de hackers que solicitó a la Municipalidad el pago de un “rescate” en bitcoins -una criptomoneda-, para de ese modo liberar la aplicación que permaneció por varios días fuera de servicio.

Al respecto, recordó que no se informó qué tipo de información lograron robar los piratas informáticos gracias a este ataque. “Esta aplicación contiene información sensible de los ciudadanos, permiten rastrear sus movimientos pues en muchos casos, está vinculada a sus DNI a través de la personalización de la tarjeta MOVI”, explicó Tjor.

Lamentablemente este tipo de casos rara vez llega a una sentencia condenatoria en la Justicia y muere en la mera formalidad de una denuncia contra desconocidos para salvar responsabilidades de un mal diseño de seguridad, pues sus autores son de difícil o imposible identificación, y usualmente están radicados en el exterior”, amplió el abogado.

Por otro lado, comentó que en los últimos meses se observaron sitios y perfiles falsos en redes sociales personificando diferentes entidades bancarias o empresas de renombre que, bajo la excusa de sorteos, promociones u otros argumentos, generan la confianza del usuario y extraen información como claves de acceso, tokens y transferencia de fondos. En la mayoría de los casos los delincuentes utilizan el método conocido como "ingeniería social", que es básicamente engañar a las víctimas para que proporcionen los datos personales por voluntad propia.

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Como en la calle

Tenemos que cuidarnos en Internet como en la calle”, es la recomendación del titular de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) del Ministerio Público Fiscal de la Nación, Horacio Azzolin. En diálogo con este medio, el funcionario insistió en usar conexiones seguras, estar atentos cuando se realizan operaciones monetarias o al brindar información personal en algún sitio de Internet.

Azzolin confirmó que desde el inicio de la pandemia el ciberdelito en la Argentina creció un 500%. “Debemos entender que Internet es un espacio muy útil, pero, como en todos los ámbitos, hay personas que quieren hacernos daño”, manifestó.

Desde la UFECI intentan brindar herramientas a los usuarios para que naveguen más seguros y conozcan las principales modalidades delictivas y así evitar caer en las trampas. Además, trabajan de manera coordinada con otros organismos del Estado nacional y provinciales, con organismos internacionales y con el sector privado.

El avance de la tecnología y el contexto especial de la pandemia empujó a la sociedad a tener una vida aún más conectada a través de lo digital. Por este motivo es preciso fomentar una cultura del uso más seguro y responsable de Internet, especialmente de las redes sociales. En el mundo del ciberdelito las redes se convirtieron en espacios donde abundan individuos que simulan una identidad y, con malas intenciones, buscan aprovecharse de la vulnerabilidad de sus víctimas para obtener algún tipo de provecho.

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