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Bombas de humo rodean a la Corte en (otra) semana clave para definir los traslados

Intentarán despejar fallo en próximos días. Pese a instalación de discusión se pulen detalles.

“Todo va a quedar claro cuando se vea lo que firmó cada uno”. La voz autorizada recorre los pasillos del cuarto piso del Palacio de Tribunales, más herméticos que nunca, y suelta una profecía de cara a una nueva semana en la que se intentará destrabar el fallo por el polémico traslado de los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli. La Corte Suprema sabe que, con su demora en la definición, está también orillando una situación que podría empezar a hacerle mella en lo institucional. En el camino, no solo empezaron a “jugar las negras”, sino también (desde afuera) “los de palo”. Tanto que en la superficie de la discusión mediática empezó a colarse -como si tuviese algo que ver- la disputa por la presidencia del máximo Tribunal el año próximo. Se cumple un mes de la apertura del per saltum y el caso BBC ya se aproxima al récord Guiness de las operaciones cruzadas.

En la base fáctica y en el trabajo de las vocalías desde el punto de vista de argumentación jurídica nada cambió con el paso del tiempo. Siguen siendo las Acordadas N° 4 y N° 7 de 2018 las que arrojan algunas pistas. En el fondo no es otra cosa que una discusión sobre los alcances constitucionales de un mecanismo de designación de magistrados. Se sigue trabajando en los borradores (ya los hay) sobre los escenarios posibles, de acuerdo a la postura de cada ministro. No se darán a conocer, lo que crispa los nervios de quienes suelen encarar los menesteres de decodificar el ecosistema de Talcahuano 550. Los casos de trascendencia política (pero también mediática) tienen un especial celo en la redacción y en esa instancia se encuentra. La definición la semana pasada era un objetivo impulsado desde al menos dos vocalías, pero no se alcanzó el grado de avance. Los contactos entre los jueces -pese a lo que se discute en la superficie de la discusión pública- siguen siendo fluidos. La nueva meta empieza a transitar una semana clave, cargada de efemérides que también pueden influir en el calendario previsto.

Pero el hermetismo trajo confusión: tanto así como para que los principales editorialistas de los dos principales diarios trabajaran sobre una misma idea pero con versiones contrapuestas o fragmentadas. “Van por ustedes”, fue la frase que hicieron llegar responsables editoriales en un intento porque desde las vocalías a las que comunicaron les garanticen un resultado, obviamente favorable, al reclamo de los jueces Bruglia, Bertuzzi y Castelli. No es solo una demanda del trío, sino que se ha convertido en una bandera para Juntos por el Cambio y de la misma forma para el antikirchnerismo furioso. En el Gobierno, se dedican a adivinar qué puede pasar. De hecho, los interlocutores finalmente se decidieron a interactuar pero no han podido dar con una pista sólida.

Fuera de los muros del Palacio temen que se repliquen dos antecedentes: el primero referido a la causa “Tarifas”, el primer puñetazo en la cara con el que se encontró el gobierno de Mauricio Macri convencido de que las gestiones de Fabián “Pepín” Rodríguez Simón eran fructíferas, incluso hasta la misma mañana del fallo cuando levantaba los pulgares al presidente. El segundo ejemplo corresponde a un lamento que se le ha escuchado al juez del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 10, Alejandro Noceti Achaval. Junto Silvia Mora y Alejandro Becerra, todos “convertidos” del fuero ordinario al Tribunal Oral Federal N° 9 que merced a Casación había recibido por sorteo las causas de la denuncia del fiscal Alberto Nisman por el Pacto con Irán y la de Lázaro Báez por lavado de dinero que originalmente se iba a llevar consigo el de la obra pública en Santa Cruz. Ya creyéndose con chapa de “federales” con un diseño originado en el entonces Consejo de la Magistratura -a fines de 2017- hasta habían visitado posibles despachos para ocupar y recibieron promesas de contratos para fortalecer su labor al frente de esos megajuicios. Un par de meses después la misma Corte los fulminó.

Si hay cortocircuitos internos no exceden los ya habituales y se apoyan en la presencia mediática de dos de los jueces. Por eso es que parece que la pelea se apoya en el recambio presidencial en la Corte que debe ocurrir el año próximo. Es por eso que se apuntalan distintas cualidades de quienes serían candidatos a la sucesión: Carlos Rosenkrantz es quien ejerce la presidencia pero no solo con cualidades recortadas por sus pares, sino por una postura de la que no reniega de ser un “singlista” para los votos. Con posición más explícita sobre avalar el tema traslados no está en condiciones objetivas de arrastrar una mayoría para consolidar esa postura. De hecho, nadie hoy está en condiciones de hacer otra cosa que alianzas tácticas de acuerdo a sus propias lecturas. El Gobierno cree ver un fantasma en Rosenkrantz con mayor capacidad de daño.

En la otra vereda, el depuesto expresidente de la Corte Ricardo Lorenzetti, quien asume que todas las cuestiones que se fueron de control en el ámbito judicial (especialmente de Comodoro Py) sucedieron merced a que Rosenkrantz se jactaba de su desinterés por los “federales”. Repiten que les pedía un “currículum” a cada uno que le solicitaba una audiencia. La contracara de Lorenzetti quien siempre dio cobijo a los jueces y erigió así una figura de poder y ascendencia. En tercera instancia el mencionado es Horacio Rosatti, quien llegó a la Corte rivalizando con Lorenzetti, fue desequilibrante en su caída de la presidencia y resultó clave para la poda de poder de Rosenkrantz y su posterior aislamiento. Considerar que esa discusión que se debe dar en septiembre de 2021 se adelantó es otro dato más de la desorientación que generó la Corte con su hermetismo. De hecho, ¿qué pasaría si -como corolario de su carrera y siendo el más veterano en la Corte- le ofrecieran retirarse con ese laudo a Juan Carlos Maqueda, quien al vencimiento del siguiente período presidencial alcanzaría el tope de edad para retirarse? Quién sabe.

En este contexto, cada voto vale el 20% del total y todos se transforman en relevantes. Al Gobierno, la Corte le viene “haciendo precio” evitando fallos de impacto fiscal, algo que con una macroeconomía destruida, es agradecido por el Gabinete económico.

En ese contexto restan definiciones de mucho impacto político. La mayoría de ellas en manos de Casación. A saber: la Sala I -dentro de los próximos 10 a 15 días- resolverá la validez o no de los “arrepentidos” sin otro soporte más que un acta en el marco de la causa “cuadernos”. Probablemente a fines de la siguiente semana se sepa una decisión que podría ser dividida. Ya empezaron a circular los votos. A la misma Sala integrada por los jueces Ana María Figueroa, Daniel Petrone y Diego Barroetaveña llegó el viernes un planteo de nulidad y de competencia respecto de la causa de espionaje ilegal de Lomas de Zamora. Es la primera definición que podría llegar respecto del poder de imán de Comodoro Py respecto de las causas que vinculen a espías en democracia. Todavía no se conversó entre los jueces. Otra Sala de Casación dispuso el viernes 16 que la causa de espionaje que conduce Alejo Ramos Padilla quede en Dolores, pese a los planteos de las defensas. La kilométrica decisión del juez del lunes tuvo varios destinatarios. Uno fue la Cámara Federal de Mar del Plata que adeuda desde el año pasado la ratificación o no de los procesamientos donde está incluido el fiscal Carlos Stornelli. ¿Podría eso definirse esta semana complicando el panorama (aún más) para el fiscal?

*Por Gabriel Morini, para Ámbito

FUENTE: Ámbito

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